Sonrisas de Bombay

lunes, 6 de junio de 2011

Otro abuso del poder empresarial

Los ERE de Teléfonica


El último anuncio de Telefónica (plantear un ERE que despide a miles de trabajadores mientras suben exponencialmente los beneficios y las retribuciones de sus directivos) es un ejemplo paradigmático de lo que el capitalismo, -feroz, desalmado y sin complejos-, está provocando en nuestra sociedad. La mayor empresa multinacional de origen español, sigue al dedillo las líneas de actuación de cualquier déspota que se precie: desde su privatización llevada a cabo por el PSOE de Felipe González y amparándose en un mercado oligopólico de falsa competencia, ha venido practicando recortes en su plantilla fija, mientras empeoraba la calidad de atención al abonado , encarecía los productos y practicaba – sin el más mínimo escrúpulo- la explotación laboral en los países menos desarrollados donde actúa ( salvo en Venezuela, porque, entre otras cosas, le tienen retenida la expatriación de ganancias).
En fechas como las actuales conviene tirar de hemeroteca y datos históricos para refrescar memorias frágiles e intentar explicar con cierta racionalidad el origen del problema, arrancando con un primer apunte: cuando en 1996 el ministro “socialista” Pedro Solbes cede la cartera de Economía al "popular" Rodrigo Rato, el 60% de Telefónica ya está vendida y del 40% restante sólo falta hacer el traspaso efectivo.
Unos pocos años antes, 1992, su plantilla fija era de más de 80.000 trabajadores que atendían en persona al abonado, tanto en servicios comerciales como en asistencia técnica y además había unos 10.000 trabajadores de contratas. ¡Todo ello desde una empresa pública!
En la actualidad, tras dos ERE pactados con las secciones sindicales de Telefónica de CC.OO. y U.G.T. un acuerdo particular de desvinculación y prejubilación, así como segregaciones y externalizaciones de actividad, la plantilla fija tiene menos de 28.000 y las contratas en cambio suman casi 150.000, entre ellas, las de atención telefónica, situadas Sudamérica y Marruecos, donde, como se puede imaginar las condiciones laborales (leoninas) y los salarios (raramente sobrepasan los 350€).
En el camino, además, han ido quedando empresas auxiliares y filiales. El caso más sangrante fue SINTEL, vendida por 1€, en el año 1996 -durante el período de transición entre el último gobierno González y el primero de Aznar- al terrorista cubano/estadounidense Jorge Mas Canosa La lucha modélica de los trabajadores de SINTEL quedó incluso reflejada en el cine, y fue la última gran muestra de unión y fuerza sindical.
El proceso seguido con la empresa, desde la lógica capitalista –socializar las pérdidas, privatizar los beneficios- ha sido ejemplar. Por desgracia, no se puede decir lo mismo si lo analizamos desde un punto de vista sindical.
Los logros obtenidos por generaciones de “telefónicos” han sido barridos en una década, unas veces con el consentimiento o nula oposición de las fuerzas sindicales mayoritarias, otras con el silencio, el miedo y el acomodo de una plantilla a la defensiva.
En este proceso involutivo, duelen casos especialmente sangrantes como el protagonizado por Jesús Vesperinas, secretario general de CC.OO, activo en el cargo a sus 60 años, pese a que en sus mandatos se ha producido la prejubilación de más de 25.000 trabajadores –a partir de 52 e incluso menos años-, quien llegó a anunciar, poco antes de firmar el primero, que en Telefónica sólo habría un ERE por encima de su cadáver. Llegó ese y uno más y, próximamente, firmará otro.
El día 18 de mayo, la Junta General de Accionistas, a la que los Secretarios Generales de CC.OO.-U.G.T. Telefónica acuden a aportar sus ideas anualmente, aprobará el reparto de 6.900 millones de euros entre los accionistas e incentivos de 450 millones de euros para sus ejecutivos.
Debemos recordar que, como ha publicado la propia empresa en el Informe Anual de Gobierno Corporativo, en el ejercicio 2010, los ejecutivos, César Alierta, Julio Linares y José Mª Álvarez-Pallete López, sumaron 21 millones de euros en ingresos, stock options y demás participaciones aparte. Y uno de ellos, el presidente ejecutivo César Alierta, se libró de una condena efectiva por tráfico de influencias no por inocencia, sino por “haber prescrito” el hecho causante.
Paradójicamente, ese mismo día 18 de mayo, se aprobará el recorte de otro 20% de la plantilla, unos 6.000 trabajadores, de las filiales Telefónica Fija y Telefónica Móvil, que, según el informe anual de la compañía, registrado el 15 de abril en el la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), son las que más beneficios lograron en 2010.
Tras estas noticias llega a la sociedad, como siempre que coincide el binomio intereses y poderosos, un debate castrado, con interrogantes tipo “ ¿Debería permitírsele a una empresa con beneficios despedir con ERE a sus trabajadores? ¿De qué parte ha de hacerse cargo? ¿No hay otras soluciones? ¿Debe el Estado ayudar indirectamente a la flexibilización (aún más) del despido en estos casos? ¿Están los trabajadores cercanos a los 50 años deseando de prejubilarse en esas condiciones?”.
Comencemos por el último e intentemos ponernos en el pellejo de un trabajador de 50 años. A diario oye que sobra, de forma intencionada – no le llega - va teniendo menos actividad y le cuentan que la única alternativa a la prejubilación es su venta, como si hablásemos de objetos y no de personas, a Alcatel, Nokia o Huawei (¡curioso!: el nombre de esta empresa china ha aparecido como interesada en trabajadores telefónicos tras la visita de nuestro insigne ZP a ese país).
Resulta comprensible que ese trabajador, por muy concienciado que esté, viendo que las centrales sindicales mayoritarias no concretarán un plan de lucha y que seguramente, tras las proclamas consabidas, terminarán firmando el ERE, opte por la prejubilación. Se podrá calificar su actuación de cualquier forma, pero sobre todo como humana.
Sigamos con la parte “crematística”. que engloba a los demás interrogantes. Se ha empezado a hablar, -seguramente para acallar las tibias, timoratas y vergonzosas protestas de algunos líderes del PSOE, del PP y de las confederaciones de CC.OO. y U.G.T.-, de posibles reformas que aporten un mínimo aroma de preocupación social (maquillajes de urgencia) ante la flagrante injusticia del uso perverso del ERE por parte de estas empresas.
La última, puesta sobre la mesa por el Ministro y ex-dirigente de UGT, Valeriano Gómez, es de traca. Anuncia, sin concretar cuánto, que las empresas tendrán que aportar al Tesoro Público una cantidad, destinada “total o parcialmente a generar créditos para la financiación de políticas activas de empleo de los trabajadores de más edad” (sic). Recordemos que una forma de financiar políticas activas de empleo son los generosos planes de formación desarrollados por CC.OO. y U.G.T.
Sin embargo, al contrario que esa desconocida “cantidad que deberá aportar la empresa en cuestión”, sí se especifica claramente que estarán exentas [de hacerlo] aquellas compañías que, en el plazo de tres meses desde la extinción de los contratos de trabajo, recoloquen en la misma empresa, en otra del grupo o en cualquier otra a los trabajadores de más de 50 años afectados.
Jugada perfecta. Tal y como anuncia, Telefónica despedirá mediante prejubilación, y, en tres meses, podrá ofertarle a esos mismos despedidos su recolocación en otra empresa, bien filial (Atento…) o externa (Alcatel, Nokia, Huawei, Ericsson…).
En la misma jugada se libra de pagar al Tesoro la “multilla” que se ha inventado el compañero Gómez y, de camino consigue que el trabajador, en un mes, pasa de estar trabajando con unas condiciones laborales mínimamente dignas a estar prejubilado y, finalmente, a trabajar en otra empresa, obligatoriamente, en no se sabe qué condiciones.
Demos una vuelta de tuerca más en el planteamiento de hipótesis. Imaginemos que no se sabe bien por qué azar o capricho del destino, Telefónica prejubila a 6.000 o más trabajadores en unas condiciones salariales iguales a las que tienen en activo y todo ello, no le cuesta un euro al erario público.
Los trabajadores pasarían a una situación supuestamente atractiva ganando lo mismo y de los costes se ha hecho cargo la empresa por completo. ¡Sí, ya sabemos que es mucho pensar. Solo decimos “imaginemos”! ¿Estaría, de esta forma, moralmente justificada la situación?
Quienes mejor puedan responder a esta pregunta son los trabajadores de las contratas de Telefónica, que ganan cuatro o cinco veces menos que los que han dejado su puesto tras la prejubilación y además trabajando 15 horas, pagándose herramientas y transporte, y con contratos de quita y pon. Dentro del drama general que suponen estas actuaciones capitalistas, éste apenas trasciende a la opinión pública, pero eso no lo hace menos sangrante.
Así se ha ido consolidando la precarización en el empleo, ejecutada de esta forma, implacable y terrible. Cuando hace 15 años se avisaba hacia donde nos llevaría esa política empresarial, lo único que se recogían eran miradas de conmiseración y la manida etiqueta de “iluminados” impuesta por unos medios de difusión siempre al servicio de sus dueños.
Nos quedan muchas cosas en el tintero: Planes de Pensiones participados por los dos sindicatos mayoritarios, despidos de la empresa alentados en los juicios por cargos de esos mismos sindicatos, despidos por baja laboral con justificación médica...Un largo etc.
Ante esta situación, es hora de que empecemos a exigir lo que está en el ADN de nuestra filosofía política: la nacionalización de este tipo de empresas estratégicas -por el servicio que prestan-, generadoras de ganancias que en lugar de ir al bolsillo de unos pocos, serían invertidas por el Estado para crear servicios públicos y empleo de calidad, redistribuyendo la renta nacional de una manera más justa y solidaria.
Si los trabajadores no ponemos nuestra agenda sobre la mesa, ¿piensa alguien que lo hará por nosotros los partidarios del capitalismo salvaje y alienante?
El Estado Español ha sido “el repelente niño Vicente” de las privatizaciones europeas. Cuando hace 15 años nos decían que la Unión Europea exigía privatizar, nuestros gobiernos corrían a cumplir el deseo de los burócratas de Maastricht, aunque éste fuese sólo una insinuación.
Mientras tanto otros países europeos mantuvieron al menos una participación mayoritaria en sus Empresas Públicas o las siguieron dejando en poder de sus ciudadanos.
Estamos viendo algunas situaciones dentro de la actual crisis que se salen del guión establecido, es decir, la ciudadanía se convierte en rehén de un sistema financiero que le hace pagar las tropelías por él causada y de camino acogota los derechos sociales y laborales arduamente conseguidos. Islandia puede ser uno de estos ejemplos, pese a los intentos de silenciar cualquier alternativa distinta. Se permite mostrar frustración, nada de rebeldía.
El capitalismo actual, en el que la impudicia mostrada por el anuncio de Telefónica (repartir beneficios a pocos, fastidiarle la vida con el despido a muchos) es un renglón más del libro de los despropósitos escrito en las últimas décadas, está en una fase de acumulación de riqueza en pocas manos y de avaricia de los pudientes, muy similar a la revuelta de los privilegiados de la revolución francesa.
¿Hasta dónde quieren tensar la cuerda? ¿ Hacia dónde quieren arrastrarnos? Es hora de aclarar la voz y empezar a decir: ¡Basta ya!

Un ejemplo del control que ejercen sobre los políticos las grandes empresas

Operadoras españolas enfilan sus armas contra el WiFi gratis

Fayer Wayer

Cuando leemos por ahí que tal o cual ayuntamiento está pensando en un proyecto para ofrecer WiFi gratis a sus vecinos, nos alegramos. Sin embargo, a las operadoras españolas no les pasa lo mismo: Ellas se cabrean al leer de estos planes. Sí, se cabrean. Y es que su negocio sale afectado… El acceso a la conexión gratis ya no solo representa un potencial cliente menos para las operadoras que comercializan planes de Internet: Con el boom de las aplicaciones de VoIP y los teléfonos inteligentes con posibilidades de conexión WiFi, también podría representar menos clientes en llamadas telefónicas, y eso, las operadoras no están dispuestas a tolerarlo.
Por eso, nos nos extraña leer que en plena época electoral, cuando aprieta el paso la campaña de cara a las elecciones autonómicas del próximo 22 de mayo, las operadoras estén afilando sus garras para clavarlas en el pellejo de cuanto tecnopolítico salga a ofrecer a los electores redes WiFi gratuitas.
Es el caso del trabajo que publica hoy el Diario Público, en el que asegura haber tenido acceso a un documento realizado por las cuatro telefónicas agrupadas en el lobby Redtel (Telefónica, Vodafone, Orange y Ono), que será entregado a los responsables políticos para que se piensen bien lo que ofrecen en la campaña electoral.
¿Qué dice el fulano papel? Pues hace nada más y nada menos que un recordatorio de que entre las cuatro operadoras invirtieron “7.082 millones de euros en redes entre 2008 y 2009″, el “75% de la inversión total del sector”… Y aclarar que la piensan rentabilizar, obviamente.
Señala Público que dicho documento está “plagado de advertencias” a los responsables de las corporaciones locales y autonómicas que quieran apoyar la democratización en el acceso a Internet:
“En una época de ajustes presupuestarios como la actual, Redtel recomienda que las acciones se efectúen sin que ello requiera esfuerzos presupuestarios ni utilizar el privilegio de recurrir a financiación pública en condiciones discriminatorias (…) adoptando un papel de facilitador de la inversión privada con la disminución de normas y del coste de las obligaciones administrativas”, dicen.
Arranca así una nueva batalla entre los intereses ciudadanos y los de las empresas, con el mismo árbitro de por medio: Los políticos.
Vamos, no nos engañemos: Esta postura de las operadoras es una auténtico peligro para las intenciones de “democratizar” el acceso a Internet ofreciendo redes públicas. Y es que en documento de Redtel al que tuvo acceso el Diario Público, señalan:
La ausencia de demanda real por parte de los usuarios, la incapacidad de establecer modelos de negocio viables y la competencia de otros agentes son las principales causas de la paralización y fracaso de los proyectos de redes públicas”.
Bueno, y en este aspecto seamos sinceros: Gente como yo, y probablemente como tú, que vivimos enganchados a Internet, difícilmente dejemos de contratar planes de ADSL o fibra óptica en nuestra casa… Simplemente, las conexiones gratuitas en plazas y calles que nos dan algunos ayuntamientos no nos compensan porque van a velocidades de 256 kbps y eso es como navegar en cámara lenta: Un auténtico suplicio para los frikis de la Web.
Entonces estamos claros: A lo que temen las operadoras no es a perder a los lectores de FayerWayer como clientes de Internet. Su riesgo lo ven en usuarios tipo mi abuelo, que al ser menos exigente en cuanto a velocidad y demandar menos frecuencia en las conexiones, bien podría dejar de contratar planes y llevarse su portátil o su teléfono inteligente a una plaza y desde allí revisar el correo o actualizar el Facebook… Más ahora que el clima acompaña a estar en terracitas.
Así que las operadoras ven, lo que yo veo como una forma de democratizar Internet, como una amenaza a sus negocios. Sobretodo en lo que a VoIP se refiere, porque si bien hay restricciones en las WiFi públicas en términos de velocidad (256 kbps), no lo hay sobre el tipo de datos que circulan en la red. Ya veremos en qué termina esta guerra que está por arreciar…
Link: Las telefónicas avivan la guerra contra el wifi gratis (Público)

http://www.fayerwayer.com/2011/05/operadoras-espanolas-enfilan-sus-armas-contra-el-wifi-gratis/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+fayerwayer+%28FayerWayer%29

La democracia representativa en crisis, el País Valenciano como síntoma

Cuatro docentes universitarios publican “El secuestro de la democracia. Corrupción y dominación política en la España actual”

Una mera ojeada a las últimas encuestas del CIS basta para constatar la creciente desafección de los ciudadanos por la política. Fenómenos como el bipartidismo, la berlusconización de la vida pública, una izquierda institucional que, o ha sido asimilada o no pasa del keynesianismo; un demoledor pensamiento único neoliberal y el auge de los populismos y de la extrema derecha son factores que, en un contexto de aguda crisis económica, indican síntomas de agotamiento en el actual modelo de democracia representativa. Si bien ésta es una tendencia general, hay lugares, como el País Valenciano, donde se ha llegado a “El secuestro de la democracia”, fenómeno que da título al libro que acaban de publicar cuatro profesores universitarios de dilatada experiencia y vasto currículum investigador: José Antonio Piqueras (catedrático de Historia Contemporánea de la Universitat Jaume I de Castellón); Francesc Martínez Gallego (profesor de Periodismo en la Universitat de Valencia); Antonio Laguna (profesor de Teoría del Periodismo en la Universidad de Castilla-La Mancha) y Antonio Alaminos (catedrático de Sociología Matemática en la Universidad de Alicante).
“El Secuestro de la democracia. Corrupción y dominación política en la España actual” (Akal, 2011) aborda los efectos devastadores sobre la democracia que han tenido en el País Valenciano los gobiernos del PP (primero con Zaplana y luego con Camps) desde que este partido accedió al poder en 1995. Los males que se señalan en el libro son profundos, y a ellos escapan pocos países, pero el País Valenciano constituye un laboratorio de investigación idóneo por lo evidente y acusado de la patología.
Hay una tesis central en torno a la que gira el libro: “La anomalía valenciana revela la creación de un sistema que descansa en instituciones democráticas y se sirve de mecanismos irregulares –clientelismo, corrupción, política de medios y neopopulismo- para establecer una hegemonía partidista destinada a prolongarse en el gobierno mediante la consolidación de ventajas determinantes que alteran el juego de la democracia de partidos”. Y lo que es peor: “Las prácticas irregulares, denunciadas por los medios y la oposición, en manos de los jueces, tienen una escasísima incidencia en el electorado”.
Con este punto de partida, se configura una hegemonía política –la del Partido Popular- basada en instrumentos como la corrupción. Entre otros ejemplos, el caso Gürtel. La rama valenciana de una trama más amplia arrancó en 2003, a través de la empresa Orange Market, con un personaje tan estrafalario como Álvaro Pérez “el bigotes” (a quien Camps se refería en conversaciones telefónicas como “amiguito del alma”). Lo importantes es que Orange Marquet organizaba actos del PP (sólo por el congreso regional de 2008 facturó 780.000 euros) y facturaba por servicios ficticios a empresas que en cinco años obtuvieron de la Generalitat Valenciana adjudicaciones por valor de 937 millones de euros.
Además, Orange Market recibió 8,5 millones de euros por la organización de eventos, encargados por todas las consellerias del Gobierno Valenciano. Entre tanto tejemaneje, el mensaje que más nítidamente llegó a la opinión pública fue el de los regalos con que el bigotes obsequió –con cargo a los gastos de sus empresas- a dirigentes del PP (por ejemplo, los célebres trajes de Camps). Sin embargo, a esta coyuntura que pudiera parecer escandalosa buena parte de los ciudadanos responden con indiferencia: una encuesta de Metroscopia para El País (octubre de 2010) señala que para dos de cada tres personas con intención de votar al PP el caso Gürtel es “un montaje para desprestigiar” a esta formación política.
Y esto, a pesar de que –según José Antonio Piqueras- las informaciones reveladas sobre las tramas de corrupción “nos aproximan de manera asombrosa al modelo italiano de la tangentópolis”. “Financiación ilegal, cohecho, tráfico de influencias o delito electoral son las imputaciones que más se repiten en las casas que afectan a la cúpula del PP. Hay también falsedad documental, delito fiscal, prevaricación, blanqueo de dinero y hasta asociación ilícita; varios de los imputados tendrán que responder, además, a la acusación de incremento patrimonial injustificado”, concluye Piqueras.
Pero la corrupción no la única herramienta para consolidar la hegemonía conservadora. El catedrático de la UJI y autor, entre otras muchas publicaciones, de “Cánovas y la derecha española. Del magnicidio a los neocon” (Península), subraya el papel esencial que desempeñan las redes clientelares. “Es un método similar al del PRI mexicano –afirma Piqueras-, que aceptaba el pluripartidismo, una razonable libertad de expresión y convocaba elecciones, que siempre ganaban sus candidatos; se servía de los recursos del estado y de las empresas públicas para cimentar adhesiones y comprar discrepantes”. El poder omnímodo del PRI se prolongó durante 70 años.
Uno de los grandes paradigmas del caciquismo y las estructuras clientelares en el País Valenciano es, según los autores del libro, Carlos Fabra, presidente de la Diputación de Castellón desde 1995. Los medios han dado cumplida información de los casos de corrupción que supuestamente conciernen a Fabra. Pero lo que no es tan conocido es que desde 1868 –nada menos que cinco generaciones- el apellido Fabra aparece de manera recurrente en la Diputación Provincial de Castellón. “El que gana elecciones coloca a un sinfín de gente, y toda esa gente es un voto cautivo”, afirmaba el político castellonense en una conversación grabada que reproducía la Cadena Ser en febrero de 2009.
Si por algo se destaca el PP Valenciano es por su condición de partido de los medios de comunicación, afirma Francesc Martínez Gallego, y utiliza este potencial para “desarrollar una estrategia neopopulista” en la que Radiotelevisión Valenciana desempeña un rol central”. Este hecho es cada vez más conocido fuera del País Valenciano. Varias tesis doctorales, leídas incluso fuera del estado español, subrayan la convergencia entre los discursos del Gobierno Valenciano y Canal 9. “Estamos ante un paradigma europeo de utilización aviesa de los medios de comunicación públicos”, sentencia el profesor de Periodismo de la Universitat de Valencia.
Añade Martínez Gallego que el modelo de Radiotelevisión Valenciana “es el periodismo sin información, el que prescinde de los datos relevantes para conocer los acontecimientos de interés general y los sustituye por fiestas, meteorología, deportes, sucesos y frivolidades”. Esto tiene particular gravedad cuando los valencianos reciben, según un estudio del CIS, el 90% de la información política sólo a través de medios audiovisuales y el 15% se informa exclusivamente por Canal 9.
¿Cómo funciona este modelo populista al servicio del PP? Puede resumirse en unas palabras de Camps de su discurso de investidura en junio de 2007, un mes después de obtener el 53,3% de los votos en las elecciones: “Creo que somos los mejores. Por lo tanto, como presidente, no haré otra cosa durante todos los días que hacer que la Comunidad Valenciana sea la mejor”. O como afirmó González Pons el mismo día: “El Partido Popular, más que un partido político es el partido de la Comunitat, el de todos los valencianos”.
“Se priorizan sentimientos y emociones –explica Antonio Laguna-, la persuasión antes que la argumentación racional; en este contexto, los valencianos han hecho suya la estrategia del victimismo, que atribuye todos los males al gobierno de Madrid, aunque se trate de asuntos de competencia autonómica”. Por su gran carga emotiva y movilizadora destaca la campaña “Agua para todos”, un mensaje simple y claro para la defensa de una infraestructura central en la propaganda del PP: el trasvase del Ebro. “Se anuncian grandes obras, grandes proyectos, grandes sueños; se transmite una falacia similar a la de, para los valencianos y gracias al Partido Popular, siempre es primavera”, resume Laguna.
Según el discurso oficial, el ejecutivo de Camps es quien más y mejor defiende los intereses de los valencianos, con quienes además se identifica emocionalmente. ¿Cómo aparece esta sociedad valenciana en el relato gubernamental? Se trata de un pueblo bueno y trabajador, amante de España y que hace de las fiestas y del folclore en general su principal forma de expresión. A ello cabe agregar la inyección de autoestima que suponen los grandes eventos como la Copa del América, la visita del papa, la Fórmula 1 o la Volvo Ocean Race, entre otros muchos. En definitiva, concluye el profesor de Teoría del Periodismo, “sólo con el PP los valencianos son los mejores”.
La hegemonía del Partido Popular en el País Valenciano arranca en 1995 cuando, en un contexto fuertemente influido por la política nacional, Zaplana gana las elecciones y forma gobierno en coalición con Unión Valenciana (UV). Pero, según demuestra con datos Antonio Alaminos, el éxito del PP no es tanto esta victoria como su capacidad para consolidar el apoyo electoral posterior e incluso crecer. “Sobre todo, al adquirir principalmente nuevos votantes que no proceden de otros partidos, tras absorber al electorado regionalista conservador de UV”.
¿Cuáles son las claves sociológicas de este crecimiento? Aumenta continuamente el porcentaje de votos de los trabajadores que se orientan al PP, que pasa del 12% en 1983 al 39% en los comicios de 2007 (en la actualidad supera a los que votan al PSPV-PSOE). El mismo incremento se produce entre los parados, estudiantes y amas de casa. Sin embargo, el grueso del electorado popular lo forman trabajadores cualificados, empleados, vendedores, empresarios y profesionales. Según Alaminos, “el PP es actualmente un partido de amplio espectro social que ha conseguido incorporar a todo tipo de electores”. Y en un contexto, el del País Valenciano, donde los ciudadanos se consideran un 10% más de centro y un 7% más de derechas que en el resto del estado.
Con estos mimbres sociológicos y los mecanismos de “secuestro de la democracia” relatados en el libro pocas sorpresas cabe esperar en las próximas elecciones del 22 de mayo. Las encuestas auguran una nueva mayoría absoluta del Partido Popular, corregida y aumentada.

Por la revolución ciudadana

Manuel Monereo Pérez
Vivimos en un estado de excepción que se está convirtiendo en permanente. Su sustancia: el dominio de los grupos de poder económicos y la suspensión del Derecho. Su forma, la democracia oligárquica. La soberanía popular está siendo progresivamente sustituida por lo que llaman la gobernanza europea, que no es mas que, la alianza de los grandes oligopolios y la burocracia de la Unión eficazmente dirigidas por el Banco Central. Esos poderes fácticos toman las decisiones fundamentales, fijan los límites y convierten nuestros débiles órganos representativos en simples asambleas de ratificación. 
 
Las crisis suelen poner de manifiesto la verdadera naturaleza explotadora del capitalismo: la autonomía del Estado se reduce, las políticas económicas expresan abiertamente los intereses del capital, los derechos sindicales, laborales y sociales de asalariados y asalariadas, son cuestionados por las constricciones sistémicas (paro y precariedad) y por las estrategias de gestión puestas en práctica por el gobierno y la patronal. En el centro, el poder en sentido fuerte.

La política adquiere sus verdaderas dimensiones de clase: producir una gigantesca redistribución de renta, riqueza y poder a favor de los grupos económicamente dominantes. Todas las medidas de Zapatero tiene ese sesgo: la (contra) reforma laboral, las medidas tomadas (con el impagable acuerdo sindical) sobre las pensiones y las conversaciones iniciadas para modificar aspectos relevantes de la negociación colectiva. Lo que importa es debilitar la capacidad contractual de trabajadoras y trabajadores garantizando su sobreexplotación. El ajuste laboral permanente es el medio para mercantilizar sistemáticamente la fuerza de trabajo y ofrecerla “libre de derechos y poder” a los empresarios.

No nos engañemos, la plutocracia internacional que hoy domina el mundo va a exigir más sangre, más sacrificios humanos para el supremo objetivo de cobrar sus prestamos. Detrás de la Comisión y del Banco Central está el capital financiero francés y alemán que, obviamente, tienen a sus Estados para exigir lo adeudado. El artificio es discursivamente poderoso: una crisis, sin culpables, presentada como una catástrofe geológica. Estados que rescatan a los ricos y que terminan por endeudarse masivamente. La oligarquía financiera (anteriormente salvados con dinero público) que exigen planes durísimos de ajuste a las poblaciones para asegurar que lo prestado se pague a tiempo. Todos los poderes públicos se someten a este chantaje y, lo que es peor, lo legitiman en nombre de las inexorables leyes de la llamada economía de mercado.

Cada crisis exige desposeer a las personas de derechos, de riqueza colectiva y el sobre expolio de la naturaleza para reiniciar, cueste lo que cueste, el proceso de acumulación capitalista. Sitúa en el puesto de mando a la violencia, el pillaje de naciones enteras y la militarización de las relaciones internacionales. La llamada “acumulación primitiva” aparece como un rasgo estructural del funcionamiento del sistema. Todas las salidas a las crisis son centralmente políticas y dependerán de las correlaciones de fuerzas nacionales y político-militares internacionales. Esto último es un aspecto esencial: vivimos una transición geopolítica de grandes dimensiones donde la crisis económica es causa y efecto. La singularidad del momento presente es esta inaudita acumulación de crisis: financiera, económica, geopolítica, energética y medioambiental, que tienen como “centro de anudamiento” a los Estados Unidos.

La persona común vive esta crisis como una amargo despertar de lo que podríamos llamar “las promesas creadas e incumplidas de la globalización neoliberal” . En España, después de un ciclo de más de dos décadas de crecimiento, tiene el efecto de un auténtico shock psicológico: en momentos que creíamos que íbamos al ser al fin “como ellos” (como los europeos), que el euro era nuestra salvación y que nos colocaba entre las naciones más ricas; que los conflictos entre las clases se habían acabado y que los ciudadanos tendríamos que escoger cada cuatro años a la fuerza política que mejor gestionaba este modelo destinado a librarnos, por fin, del atraso y las postración.

De lo que pocos, poquísimos, hablaban era de las características de dicho patrón: dependencia del ladrillo, crecimiento espectacular de las desigualdades, predominio del empleo de baja calidad, escasa productividad y masivamente precario. Y lo fundamental el estancamiento de los salarios e incremento sustancial de los excedentes empresariales. Todo ello, con un sistema fiscal injusto que seguía gravando más a los que menos tienen y que es incapaz de garantizar unos servicios públicos universales y de calidad.

Hay dos elementos que dicen mucho de lo que estaba pasando: la pobreza no disminuía y la economía sumergida tampoco. Sin embargo las consecuencias mas graves y más duraderas de dicho patrón de crecimiento fueron las medioambientales: prácticamente todo el territorio del Estado fue mercantilizado y puesto a disposición de unos grupos de poder económicos insaciables, que acumularon inmensas riquezas en poquísimo tiempo.

Aquí aparece un asunto q ue iba tener enormes consecuencias para el futuro. La banca viendo el enorme negocio del ladrillo (era el sueño del alquimista: convertir piedras en plata y oro) se fueron a los mercados exteriores, alemanes y franceses, básicamente, a endeudarse y seguir inflando una burbuja cada vez más grande y en riesgo creciente de explosión. Esas deudas siguen ahí y ahora de lo que se trate es que las paguen los ciudadanos y las ciudadanas. Este es el problema real que los gobiernos callan y que los medios sistemáticamente ocultan.

¿Cómo ha sido posible esto? ¿Cómo es que se ignoraran las voces que durante años advirtieron de la insostenibilidad del modelo?. La cuestión de fondo fue y sigue siendo la captura de la clase política por los grupos de poder económico. La oligarquía ha conseguido que sus intereses se conviertan en los intereses de nuestra sociedad y eso ha sido posible por la corrupción.

La corrupción fue, al principio , lubricante y, al final, fundamento del modelo. Esta ha sido general y no se puede ni se debe ocultar. Desde la cúpula del Estado hasta la administración local, permitida y legitimada por las Autonomías. Y no solo eso, las poblaciones, consciente de lo que ocurría, apoyaron sin grandes dudas a los políticos corruptos, bajo el principio de que “todos roban, pero los nuestros, al menos, hacen algo” (obras y muchas, muchísimas, grúas, señal inequívoca de progreso y modernidad). Al final, lo peor ha sido la degradación de la cultura de clase y el deterioro sin precedentes de nuestras debilitadas virtudes ciudadanas.
Despiertos ya a la realidad, ahora lo que se busca no es otra cosa que subterfugios para eludirla. De los “ brotes verdes ” pasamos a los dolorosos ajustes y de ellos, a las “ mágicas soluciones” del Partido Popular, es decir, de un ajuste duro a un ajuste simplemente salvaje. Lo que hay en el trasfondo son unos ciudadanos que como átomos sueltos y solitarios, viven con miedo al futuro y buscan soluciones fáciles a las que agarrarse. Son ciudadanos y ciudadanas sin derechos y sin poder, sometidos a la tiranía de unas fuerzas económicas insaciables en alianza con una clase política corrompida sin convicciones ni principios.
No hay soluciones fáciles y cualquiera de ellas va a exigir compromiso, organización y movilización social. La condición fundamental para que las y los de abajo influyan y tengan voz es crear un auténtico poder ciudadano. Hay que indignarse, rebelarse y, sobre todo, luchar. El primer derecho a reivindicar es el derecho a resistirse a la tiranía de la oligarquía financiera y a proteger nuestra sociedad del capitalismo. La auténtica alternativa está en optar o por la regresión social y la involución autoritaria o por una sociedad justa, democrática y fraterna, es decir, una república de hombres y mujeres libres e iguales.

Para organizar la resistencia es necesario, en primer lugar, tomar la realidad tal como es y no engañar ni engañarse. La crisis no ha hecho nada más que comenzar y durará mucho tiempo. El tiempo pasado no volverá y juntos tenemos que construir nuestro futuro.

En segundo lugar, es bastante probable que en un plazo medio, España tenga que ser “rescatada”, es decir, que para cobrar sus deudas, la plutocracia internacional va a exigir un ajuste salvaje en la economía y en la sociedad española, dando paso a lo que podríamos llamar una “latino americanización” de nuestra vida pública con la puesta en práctica de lo que Naomi Klein denominó hace ya años, la “doctrina del shock”.

En tercer lugar, la izquierda social, política y cultural española es, comparativamente, débil y sus vínculos con la sociedad muy limitados. La despolitización del conflicto social, la pérdida de la centralidad de las clases trabajadoras y el predominio de un individualismo de masas de grandes proporciones, combinado, con actitudes de “nuevos ricos”, dejan prácticamente inerme a la sociedad ante los poderes fuertes del capitalismo y sus instituciones.

No se trata de ahora de ofrecer programas de gobierno ni de propuestas solo ni principalmente electorales. La respuesta está mucho más allá y es radical: construir el “partido de oposición” a las estructuras económica y de poder dominantes hoy en España. Para ello haría falta:
1.- Poder constituyente y soberanía popular.
No hay que dar demasiadas vueltas, la Constitución del 78 ha dejado de estar vigente en muchos de sus aspectos esenciales y ha sido sustituida por una constitución material que legitima las políticas neoliberales y que tiene a la integración europea como instrumento fundamental, todo ello al margen de la ciudadanía. Hablamos de revolución ciudadana porque la ciudadanía ha sido expropiada de su poder constituyente y la soberanía popular convertida en mera retórica sin contenido político alguno.
2.- Construcción de un nuevo Estado democrático republicano.
Enlazar democratización política y social en momentos de crisis sistémica como la que vivimos sigue siendo la garantía de que las mayorías sociales tengan voz, proyecto y autonomía. El” hilo rojo” perdido entre república y socialismo tiene posibilidades reales de encuentro protagonizando las luchas de las poblaciones y el derecho a decidir su futuro y a organizar su modo de vida.
3.- La defensa de la sociedad frente al capitalismo.
El objetivo es construir una economía centrada en las necesidades básicas de las personas, socialmente sostenible, que deje abierta la posibilidad de modelos sociales y económicos en la perspectiva del socialismo. Elemento esencial será garantizar los derechos sociales para todos y todas en un tipo de Estado que intervenga activamente en la economía, regule el mercado, planifique el desarrollo y redistribuya la renta, la riqueza y el poder.
4.- Construir un verdadero Federalismo Republicano.
El llamado Estado de las Autonomías ha dado de sí todo lo que cabía esperar y ha puesto de manifiesto algo sobre lo cual se debería reflexionar en serio: su compatibilidad con el orden neoliberal dominante. Todas las burguesías son de Estado, se complementan, sueñan con un orden superior, el federalismo neoliberal de la Unión Europea, y todas tienen en común su desprecio a la soberanía popular y los poderes ciudadanos.
5.-Salir de la falsas disyuntivas del europeismo dominante.
Hay que atreverse a decir la verdad: esta Europa no da más de sí en su formato actual. Desde la izquierda transformadora se había venido denunciando que este tipo de Europa divide a las naciones, fomenta un modelo social contrario a las aspiraciones mayoritarias de las personas y los pueblos, nos subordina a los intereses de la administración norteamericana y nos separa de países y pueblos que están luchando por construir un nuevo orden internacional más justo y democrático.
Esta es la Europa ale mana, al servicio de los intereses del capital financiero franco-alemán. España, en la práctica, es una “comunidad autónoma” de la Unión Europea a la que hemos traspasado una parte sustancial de nuestra soberanía y de la que hoy somos rehenes sin haberlo decidido democrática y colectivamente. O la UE pasa a ser un Estado Federal o los Estados tendrán que volver a reclamar su soberanía plena.
Como antes se ha dicho, lo que se propone aquí no es fácil y exigirá mucha convicción y capacidad de sacrificio. Para muchos, esto que aquí se defiende son cosas de otra galaxia y poco o nada tiene que ver con lo que nos pasa. Esos mismos, con la prepotencia que les caracteriza, sonrieron ante las críticas al Tratado de Maastricht, nos llamaron ilusos cuando dijimos que una moneda única, en las condiciones de esa Europa, ponían en peligro su unidad y el futuro económico de España.
Es la misma gente que nos llamaron antipatriotas a los que veníamos diciendo que el modelo de crecimiento y acumulación española era insostenible. Son los mismos que se asustaron ante los que venia y que pasaron de “refundar el capitalismo” a defender el carácter “patriótico” de un ajuste económico y social dictado por los poderes económicos de siempre, que perjudica a la mayoría de la gente y que profundizará la crisis.
Pero lo utópico es pensar que se puede volver a la situación anterior; que la crisis es cosa de unos años y que los sacrificios de hoy serán los beneficios del mañana. Aunque lo nieguen, ellos saben que esto no será así y que las diferencias que hay en la clase política están más en el cómo que en el cuánto y qué, al final, será la ciudadanía la que tendrá que soportar el ajuste duro de la crisis viendo como disminuyen sus derechos sociales, laborales y democráticos. En definitiva, terminar siendo una vez más, súbditos y no ciudadanos y ciudadanas.
E n ese contexto, las Mesas de Convergencia significan una ventana a la esperanza en momentos poco propicios para la resistencia y la ilusión racionalmente fundamentada. El objetivo es construir movimiento social para la alternativa al neoliberalismo y sus estructuras de poder. Para ello debemos combinar dos actitudes nada fáciles: defender principios claros y hacerlo sin sectarismos. Lo decisivo es la acción, compromisos concretos que movilicen, generen presencia pública y den a las gentes confianza en sus propias fuerzas. Trenzar alianzas desde abajo, partiendo de las necesidades de las personas y con la vista puesta en ampliar siempre las dimensiones del movimiento.
 

REPORTAJE: Elecciones municipales y autonómicas. VALENCIA

Las caras de la indignación

Jóvenes y adultos extienden la protesta a lo largo del territorio 

P. F. / J. P. / S. N. - Valencia / Alicante - 22/05/2011  ELPAIS.COM

La indignación no hace distinciones de condición, edad o sexo. Su rostro puede ser el de Salvador, de 37 años, que acudió ayer con su familia a la concentración de la plaza del Ayuntamiento de Valencia porque está "cansado de las formas políticas de España y es necesario un aire diferente". O el de Paquita, de 74 años, que explica: "Voy a todo lo que puedo". Viene de Paterna y asume modestamente que no hace nada. "Al menos hago bulto", sonríe con timidez. Paquita recrea las charlas que tiene en el pueblo acerca del Movimiento 15-M y critica a los que dicen que "ya se apañarán" los jóvenes. "Pues no", exclama, "hay que arreglar las cosas".

Julio de 22 años apunta que la justicia política y la injusticia electoral "no son democráticas, eso hay que cambiarlo". Su acompañante, sostiene que uno de los motivos por los que ha acudido al epicentro de la protesta en Valencia es que "se invierte el dinero en cosas que no benefician a la juventud y poco en educación".
En elló está Kelsang, universitario y voluntario de la comisión de Prensa. Dice que "esto es una pasada" mientras le suena el teléfono dos veces en dos minutos. "Mucho curro", admite. Estudia Periodismo y asegura que ha aprendido más en tres días que en toda la carrera.
Además de Valencia, las plazas de María Agustina, en Castellón, o de la Montañeta, en Alicante, se llenaron de jóvenes, familias con hijos, jubilados y gente de todas las edades que quisieron compartir su malestar y sus ganas de perfeccionar la democracia.
En Alicante, una pancarta con el lema Estamos de reflexión presidía la plaza. "Pero reflexionar no significa no hablar de la situación del país. Estoy aquí porque creo que vamos a cambiar la historia", aseguró Guillem, un joven, de 22 años, estudiante de Filología. "Es necesaria una política y unos políticos nuevos, más cercanos a la calle y a los ciudadanos", añadió
En otro punto de la plaza, entre los grupos de trabajo en los que se ha divido la organización, un grupo de estudiantes de Historia de la Universidad de Alicante también quiso sumarse a la movilización. "Estoy aquí para protestar por la situación del país, por la corrupción, por los abusos de la banca", dijo David de 37 años. Su compañero Víctor, de 22, añadió: "Necesitamos nuevos políticos". Respecto al movimiento, mostró su confianza en que "puede acabar convirtiéndose en un puente para canalizar las demandas y la realidad social con los gobernantes".

PEPA Y GABRIEL: "Tenía ganas de que pasara algo así"

Pepa Baixauli y Gabriel Carrión, ambos de 44 años, se desplazaron ayer desde Bétera a la plaza del Ayuntamiento de Valencia para sumarse al movimiento 15-M.
"Tenía ganas de que pasara algo así, quiero participar en esto y que cambien las cosas", comenta Pepa. "Me parece que estamos viviendo algo único y quería que mis hijos lo vieran".
"¿Qué es reflexionar?", pregunta Mateo, el hijo mayor, de 7 años, en referencia al lema que su padre lleva en las manos. "Estoy reflexionando significa estoy pensando", responde su madre.
Tras la interrupción, Pepa explica que se identifica con la mayor parte de los planteamientos que recoge el manifiesto del 15-M. "Unos ejemplos, pues combatir la politización del poder judicial o pelear contra la corrupción", apunta.

LORENZO, GREGORIO Y ANTONIO: "De aquí solo puede salir algo bueno"

Lorenzo Monleón, 58 años (Torrent) y Antonio Márquez, 59 años (Valencia) son antiguos compañeros de trabajo en el sector de la madera. Gregorio Bayo, 62 años (del barrio de La Torre) es amigo de Antonio. Los tres -"militantes de la lucha obrera en la clandestinidad", como apunta Gregorio- se encontraron ayer en la plaza del Ayuntamiento a la que acudieron a expresar su indignación y su "solidaridad con los jóvenes".
"Esto me ha servido para salir de la apatía, era imposible, y muy preocupante, que no se moviera nada con cinco millones de parados", comenta Lorenzo, "de aquí solo puede salir algo bueno". "Conseguimos grandes conquistas sociales y poco a poco nos las han ido quitando, vivimos en una pseudodemocracia", apunta Antonio. "Esta movilización me llena de satisfacción, es una gran alegría, será una locomotora de cambios".

ALBA Y MARIAN: "Aún no sabemos qué votaremos"

Estas son las primeras elecciones para Alba Pla, de 19 años (Mislata), y Marian Martínez (Benicalap), de 20. Ninguna de las dos tenía idea ayer a mediodía de qué iban a votar. "Tengo muchas dudas. Si opto por un voto nulo, como meter un chorizo en un sobre, o un voto en blanco, los beneficiados son los grandes partidos... No sé aún qué hacer", explicó Alba. "Yo también estoy pensando qué voy a hacer mañana [por hoy]", señaló Marian.
Las dos se quedaron la noche del viernes a dormir en la plaza del Ayuntamiento de Valencia y forman parte del grupo de apoyo a la organización: "Ayudamos en el grupo de creatividad, la ludoteca...". "Yo he venido aquí para denunciar cómo está el sistema de corrupto", apunta Marian. "Solo votas cada cuatro años", añade Alba, "no me parece que sea una buena opción, mientras tanto, los partidos no escuchan lo que la gente les dice".

JUAN BORDERA: "No estamos manipulados"

Ya hace días que Juan Bordera acampa en Valencia. Como todos los del Movimiento, estaba harto de muchas cosas, creía que el mundo no tenía por qué ser así. El lunes decidió crear un evento en Facebook en apoyo a la acampada de Sol en Madrid. Al principio eran pocos, apenas unas decenas. Ayer eran varios miles. "No me lo creo", se sincera. "Es un sueño. Fue muy espontáneo y no me lo esperaba. No pensaba que íbamos a tener esta repercusión... ¡La primera noche éramos 12!". El problema de hablar con Juan es que no para de contestar preguntas, cuestiones de logística, comunicación, prensa... Es de los que más tiempo lleva y la gente acude a él hasta que coge confianza. Rechaza las sospechas de algunos sectores mediáticos que aseguran que el movimiento está manipulado. "Si está manipulado, ¿cuál es la intención? Vamos en contra de todos los que vayan en contra del pueblo".

MARC BOSCH: "Mientras la gente venga, estaremos"

Marc, estudiante de doctorado de Informática de la Universidad Politécnica de Valencia, le dijo a su madre que se iba a la plaza el lunes y no ha vuelto a hablar demasiado con ella. "El otro día me pregunto que qué hacíamos ahí en el Ayuntamiento. Le contesté que cambiar el mundo, cambiarlo todo". Se muestra muy seguro de que hoy es solo un día más, que el Movimiento continuará. "Mientras la gente venga, nosotros estaremos", afirma. "Vale, hay tanta gente porque es fin de semana y mañana [por hoy] son las elecciones, pero hemos dejado suficientemente claro que esto no es por las elecciones", argumenta. Desde el primer día, anda de arriba a abajo con un megáfono y un peto amarillo. Organiza, lo suyo es la logística, aunque las horas le han obligado a hacer un poco de todo. "No sé cómo funcionará si esto se extiende a los barrios", supone, "pero lo importante, son las asambleas".

ADORACIÓN Y CARLOS: "Aún no nos conocemos"

En el corazón de la acampada, entre venas de cartón y arterias de plástico, Carlos y Adoración integran, en parte, el latido del Movimiento 15-M. Ella es la jefa suprema del gabinete jurídico, cargo del que huiría si lo escuchase en un mundo donde "todos somos prescindibles". Carlos es su apoyo, el que le acompaña a hablar con la policía si una farola pierde un tornillo o las reporteras de Canal 9 sufren demasiados abucheos (ayer pasó). Tienen algo así como un despacho con paredes de lona y allí descansan y comen melón y platano. Entra alguien de prensa, alguien de logística, preguntan, contestan... Los dos pasan de la treintena, ella es profesora de Derecho en la Universitat de València y él consultor y auditor. "No nos conocemos", rien, "de hecho, ayer hablamos todos de cenar la semana que viene a ver si nos conocemos un poco".

 

El 15-M prepara una ´acción reivindicativa´ en la toma de posesión de Rita

Los "indignados" mantienen el campamento una semana más "como mínimo" y reducen las asambleas a "tres semanales y una de barrios"

PABLO GARRIGÓS CUCARELLA VALENCIA Varios "indignados" de Valencia se desplazaron el viernes pasado a Madrid para debatir y coordinar conjuntamente el futuro del movimiento 15-M. Entre otras propuestas, las 53 asambleas reunidas acordaron realizar una "acción reivindicativa" en los ayuntamientos de las ciudades "ocupadas" en las tomas de posesión de los alcaldes. Desde la acampada de Valencia confirman que están trabajando "para llevarla a cabo con Rita Barberá". Un acto que muestre el malestar con la clase política. "No va a ser un boicot ni un simple grito de consignas", apuntan. Sobre cómo será o en qué tratará, el movimiento no quiso hacer ninguna declaración porque "aún se está debatiendo por varias secciones, además, tampoco lo vamos a desvelar", afirman.

Sin embargo, el punto que había levantado más expectación estos últimos días era si Valencia se sumaba, o no, a la marcha que tendrá lugar el próximo 19 de junio en todo el país con el lema "Toma la calle". Juan Bordera, miembro del movimiento 15-M Valencia, anuncia que sí se sumarán a la manifestación estatal, "como el resto de ciudades", y señala que "a partir de ahora nos vamos a centrar, principalmente, en coordinarnos y prepararla".

Centenares de personas se concentraron a las 18 h de ayer para mostrar su apoyo a las movilizaciones organizadas en Europa, bajo el relma "European Revolution", por los indignados españoles. El 15-M de Valencia acordó, además, junto con otras 54 ciudades españolas, un "consenso de mínimos" de 6 puntos: "democracia participativa, transparencia política, reforma de la ley electoral, eliminación de los privilegios de los políticos, mayor control de los bancos y separación efectiva de los poderes públicos".

Otro de los cambios que se podrá observar en la plaza del Ayuntamiento en los próximos días es el "cambio en fondo y forma de las asambleas". Bordera comenta que las reuniones van a pasar a celebrarse "día sí, día no, es decir, habrá tres a la semana, además, las asambleas de barrios, que ya cuentan con 600 participantes, se celebrarán exclusivamente el domingo". Esta novedad en la organización interna del movimiento en Valencia atiende a un intento por mejorar el funcionamiento "queremos que las comisiones puedan trabajar y para ello necesitamos tiempo. Así que, hemos pensado que lo mejor será tener un día para reunirnos y otro para trabajar", añaden desde Acampada Valencia. Al mismo tiempo, también se van a cambiar el formato de las reuniones para ser más efectivas aunque "aún lo estamos debatiendo y se decidirá a lo largo de hoy (ayer) y los próximos días", concluye Bordera.

Aunque las principales acciones sobre las que se va a trabajar en la plaza del Ayuntamiento sean la "acción reivindicativa" en la toma de posesión de la alcaldesa y la organización y coordinación de la manifestación del próximo 19 de junio junto con las otras 53 ciudades que acudieron a Madrid, Acampada Valencia tiene preparadas una serie de actividades para los próximos siete días dado que han decidido quedarse "al menos una semana más".

Algunas concentraciones como las de Elx, Zamora o Cuenca han levantado campamento pero la mayoría de las grandes ciudades continúan "seguimos una semana más como Barcelona o Madrid, los únicos campamentos que han decidido desmontar son los más pequeños". Además, añade "en Valencia la mayoría de gente quiere continuar, entramos en la cuarta semana, y tenemos mucha infraestructura montada que es muy difícil desmontar de la noche al día, hay que hacerlo poco a poco", explica Bordera. El miembro Acampada Valencia justifica la continuidad del asentamiento en la necesidad de una transición "pausada y bien trabajada" hacia los barrios "si queremos que tenga éxito y perdure". Aun así, proclama "aunque algún día levantemos el campamento, el espíritu del movimiento seguirá en los barrios y en la gente, es por lo que estamos trabajando ahora".

Algunas de las actividades más reseñables de la próxima semana serán las charlas de los profesores universitarios Pedro Ortiz y Rafa Xambó así como los talleres de formación en redes sociales.

Se desvinculan de las recetas contra la crisis de un "indignado"
La Acampada Valencia se desvincula a través de un comunicado en su web del documento económico presentado por un "indignado" del 15-M valenciano a Delegación de Gobieno, al Ayuntamiento y a la Generalitat y que pretendía "refundar los sistemas tributarios, monetario y de seguridad social, así como potenciar el sector de las energías renovables y reactivar el de la construcción". Según los acampados, "Nicolás, economista uruguayo, (el autor de la propuesta) lanzó su nuevo modelo económico a la asamblea general del la Acampada Valencia el día 18 de Mayo. Se le dio el visto bueno para que lo desarrollara y lo volviera a presentar. Sin embargo, lo ha llevado directamente a las autoridades y la prensa". Por ello, desde la Acampada concluyen que "en tanto que el movimiento es horizontal y consensuador, y este documento no ha sido aprovado en consenso no nos hacemos responsables aunque lo apoyamos".

21 ideas inspiradas en el 15-M

Muchas de las propuestas de Democracia Real Ya y de los indignados se aplican ya en otros países desde hace años o coinciden con sugerencias de expertos y del mundo académico.

PERE RUSIÑOL MADRID 05/06/2011 08:00 Actualizado: 05/06/2011 09:17  PÚBLICO.ES

Los más entusiastas con el Movimiento 15-M están seguros de que se ha activado un resorte capaz de cambiar el curso de la historia, pase lo que pase en la Puerta del Sol. O al menos de condicionarla.
Los más escépticos creen en cambio que el 15-M ya está languideciendo ante la falta de resultados concretos y que entramos en una nueva fase: la de las peleas internas que tan bien conoce la izquierda.
Pero lleven las gafas que lleven, entusiastas y escépticos acaban viendo necesariamente lo mismo: a miles de jóvenes y a gente de todas las edades participando en asambleas en plazas abarrotadas haciendo trizas los clichés de borregos o de ni-nis. Y con un hambre voraz de nuevas propuestas para mejorar la democracia y de participar.
Muchas de estas propuestas o esbozos de ellas en realidad ya existen. Público ha hablado con una docena de politólogos, sociólogos y expertos, ha buceado por centros de investigación y ha seleccionado 21 propuestas concretas que entroncan con las líneas prioritarias de Democracia Real Ya (DRY) y de las asambleas.
"No existen fórmulas milagro o recetas llave en mano", advierte Joan Subirats, catedrático de la Universitat Autònoma de Barcelona. Pero sí hay ya intuiciones y realidades. Lo que sigue es un catálogo que no pretende ser exhaustivo ni "milagroso", sino recoger ideas que ya se aplican en otros lugares o que ya están muy maduras tras años debatiéndose en la universidad o incluso en el Congreso. Son sólo ideas. Y llevarlas a la práctica sale casi gratis.

01 Ley Electoral más proporcional

Propuesta: sistema más proporcional que no anule la voz de los territorios.
Dificultad: exige la reforma de una ley orgánica y de la Constitución de 1978.
De las propuestas de DRY y de Sol sobresale una exigencia: reformar la Ley Electoral para que sea más proporcional y dé más oportunidades a los partidos pequeños.
Los expertos coinciden en que esta reforma por sí sola no arregla los problemas de la democracia, pero desde hace años manejan modelos alternativos que supondrían una mejora en el sistema actual, que sobrerrepresenta el voto rural y a las fuerzas mayoritarias: en 2008, IU necesitó casi 485.000 para conseguir escaño, cuando al PP y al PSOE le costaron 66.000. En total, dos millones de ciudadanos votaron listas que no obtuvieron representación (ver gráfico en la página 4).
Pese a que la responsabilidad suele atribuirse a la ley D'Hondt el sistema empleado para el reparto de escaños el culpable es en realidad el tamaño de una treintena de circunscripciones, que según la Constitución debe ser la provincia y que son demasiado pequeñas para que el reparto llegue a los minoritarios.
Muchas de las fórmulas alternativas se inspiran en el modelo alemán, que combina la proporcionalidad y el voto territorial: se vota una lista de partido con circunscripción única y también a un diputado territorial. Para entrar en el reparto nacional se necesita superar el 5%, pero nada impediría bajar el umbral.

02 Listas abiertas

Propuesta: permitir que el elector pueda elegir a quién vota de una lista.
Dificultad: exige la reforma de una ley orgánica, que requiere mayoría absoluta.
Con independencia de cómo se asigna el número de escaños, otro debate es el margen que se da al elector para elegir o vetar a los diputados que integran una lista. España tiene la opción más restrictiva: lista cerrada y bloqueada. La elabora el partido y el elector la tiene que aceptar entera.
Ello implica, por ejemplo, que un ciudadano de Valencia que deseara apoyar al PP en las últimas autonómicas tenía que votar también a todos los imputados de la papeleta. Si las lista se desbloqueara, tendría la opción de votar al PP y tachar a los imputados.
Las fórmulas son variadas y se aplican en muchísimos países. Dan Kselman, del Instituto Juan March, ha demostrado que la corrupción es más fácil donde las listas son cerradas y bloqueadas.

FOTO: DANI POZO

03 Elecciones primarias para los candidatos

Propuesta: elegir a los candidatos mediante primarias abiertas a toda la sociedad.
Dificultad: debe ser asumido por los aparatos que controlan los partidos.
Los partidos eligen a sus líderes y candidatos como quieren: sólo están obligados a respetar una apariencia democrática. Pero según los expertos, ello explica en parte el bajo nivel de afiliación en España y sus problemas para conectar con la sociedad.
Expertos como Braulio Gómez, de la Universidad de Edimburgo, subrayan que incluso las primarias que el PSOE tiene en sus estatutos se han quedado cortas y el CIS le da la razón: la mayoría cree que toda la sociedad debería poder participar en la elección de candidatos (ver gráfico en la página 4).
Ello ya es posible en países como EEUU, donde cualquiera puede registrarse para participar en las primarias de los partidos. En España lo intentó Pasqual Maragall en 1999.

04 Revocación del mandato

Propuesta: dar a los electores la posibilidad de destituir a un cargo electo.
Dificultad: exige la reforma de la Constitución y tiene mejor encaje en un régimen presidencialista.
En algunos países, los cargos electos se arriesgan a tener que pasar una reválida a mitad del mandato. Y si suspenden, pierden el puesto.
Así llegó al Gobierno de California Arnold Schwarzenegger, en 2003: los ciudadanos críticos con el entonces gobernador, Gray Davis, lograron juntar las firmas necesarias para convocar un referéndum de destitución pese a que Davis había sido reelegido en 2002 y lo ganaron.
Esta posibilidad (recall, en inglés) está prevista en 18 estados de EEUU y en países como Venezuela y Bolivia. Y puede aplicarse también contra diputados.
En California, para forzar un referéndum revocatorio se necesita reunir firmas equivalentes al 12% de los votantes que participaron en las anteriores elecciones. En España, además de las reticencias que provoca en muchos expertos, que temen que los lobbies lo utilicen en beneficio propio, resulta más difícil de aplicar al tratarse de un régimen parlamentario. Además, los diputos tienen garantizado el escaño durante cuatro años en la Constitución.

05 Iniciativa popular y referendos

Propuesta: disminuir las restricciones para que los ciudadanos puedan promover referendos vinculantes o iniciativas legislativas.
Dificultad: exige la reforma de la Constitución.
Sobre el papel, los ciudadanos pueden participar en la construcción de la agenda política a través de los referendos y de la iniciativa legislativa popular (ILP), que permite llevar propuestas a las cámaras.
Pero en la práctica, las limitaciones son muy superiores a las que existen en otros países: la iniciativa para convocar referendos corresponde al Gobierno y no son vinculantes. Y las ILP exigen muchas firmas (500.000) y también tienen vetados muchos temas, como todos aquellos regulados por ley orgánica (derechos fundamentales, estatutos de autonomía...). El objetivo de DRY de forzar la reforma de la Ley Electoral mediante una ILP es imposible precisamente porque afecta a una ley orgánica.
En países como EEUU o Suiza, entre otros, la iniciativa de referendos no está en manos de las autoridades, sino de los ciudadanos. Y continuamente hay consultas vinculantes. Sin embargo, algunos expertos advierten de que este modelo tiene también inconvenientes porque, en la práctica, la gente con más dinero suele tener también más capacidad de recoger firmas y de financiar campañas.

06 Presupuestos participativos

Propuesta: facilitar la participación ciudadana en la toma de decisiones entre elección y elección.
Dificultad: algunos de los proyectos más avanzados en España han quedado en suspenso tras el 22-M.
Frente a la opción de ir a votar cada cuatro años y nada más, los presupuestos participativos hace años que vienen ensayándose como fórmula complementaria que fomente la participación democrática. Empezaron en Porto Alegre (Brasil) en la década de 1990 y se han extendido mucho, sobre todo a nivel municipal.
La idea es que las autoridades sometan a debate público en qué se gastan determinadas partidas de inversión. Los críticos advierten de que los grupos organizados acaban dirigiendo las asambleas en beneficio propio. Sevilla era la mayor ciudad de toda Europa que ensayaba fórmulas de presupuestos participativos, pero la derrota de la izquierda las deja ahora en suspenso.

FOTO: FERNANDO SÁNCHEZ

07 Memorias de participación

Propuesta: incluir en las políticas públicas memorias de participación y de rendición de cuentas.
Dificultad: ninguna.
Cualquier proyecto urbanístico o de infraestructuras importante debe contar con una memoria de impacto ambiental. Los expertos en nuevas fórmulas de participación aspiran a replicar el modelo para la participación y la rendición de cuentas, de forma que cualquier política pública deba plantearse desde su origen qué canales de participación abre y cómo va a rendir cuentas de lo hecho una vez terminado.
Barcelona era una referencia en memorias participativas, pero sus promotores perdieron los comicios. En memorias de rendición de cuentas, está aquí todo por hacer. Tanto, que ni siquiera la expresión rendición de cuentas parece una buena traducción de accountability.

08 Consejos deliberativos

Propuesta: implicación de ciudadanos en la toma de decisiones políticas.
Dificultad: ninguna.
En Francia se llama Comisión Nacional del Debate Público y afronta asuntos de ámbito nacional y en Reino Unido se conoce como jurado ciudadano y depende de los ayuntamientos. La filosofía es la misma: ceder a un consejo de ciudadanos la toma de decisión ante un asunto concreto.
Los expertos lo llaman democracia deliberativa y suele seleccionarse a los miembros por sorteo, con criterios de pluralidad como los que aplica TVE en Tengo una pregunta para usted.
En Ontario (Canadá) se encargó a un consejo nada menos que la reforma electoral. En España ha habido ensayos en Córdoba, pero sin ser vinculantes.

09 Ley de Transparencia

Propuesta: aprobar una ley que obligue a las administraciones a divulgar toda la información que tengan.
Dificultad: ninguna.
Access Info es una ONG internacional que defiende el derecho ciudadano a acceder a la información de interés público en manos de los gobiernos y en 2006 eligió Madrid como sede mundial. ¿El motivo? España es el país más grande de la UE sin Ley de Transparencia (ver gráfico).
Este tipo de leyes ya existen en EEUU desde la década de 1960 y obligan a las autoridades a contestar a cualquier ciudadano preguntas como esta: ¿a qué empresa ha contratado el Departamento de Salud para la limpieza de sus hospitales y por cuánto dinero?
Los expertos ven este tipo de norma como un elemento anticorrupción clave. En España, esta información se canaliza con preguntas parlamentarias, pero los gobiernos disponen de un sinfín de artimañas para ignorarlas.
El Ejecutivo prometió acabar con la anomalía española, pero el proyecto está paralizado. Algunos países, como India, colocan en internet toda la información por iniciativa propia. De esta corriente se nutren los defensores de la llamada cultura libre, cuya prioridad es derogar la ley Sinde.

10 Las cuentas de la casa real

Propuesta: hacer públicas las cuentas de la Corona.
Dificultad: la obstrucción de los partidos mayoritarios.
Existen en España ocho instituciones públicas como el Consejo de Estado con autonomía financiera y sin control externo. Pero ninguna llega tan lejos como la Casa Real, que recibe una asignación anual sin tener que explicar cómo la gasta.
En 2010, esta asignación ascendió a 8,9 millones de euros y cubre sólo una mínima parte del dinero público que se dedica a la institución, cuyo monto global se desconoce. ERC ha denunciado al Tribunal de Estrasburgo la opacidad de las cuentas de la monarquía.
Nada impide en la Constitución que las cuentas de la Corona fueran tan transparentes como las de la monarquía británica: "El rey recibe de los Presupuestos del Estado una cantidad global para el sostenimiento de su familia y Casa, y distribuye libremente la misma", reza el artículo 65. 1.

FOTO: FERNANDO SÁNCHEZ

11 Acceso a las cuentas de los partidos

Propuesta: fiscalización real de las cuentas de los partidos y acceso público.
Dificultad: exige la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal de Cuentas.
Siempre que estalla un escándalo que afecta a las cuentas de los partidos políticos, la respuesta es idéntica: "Nuestros presupuestos han pasado todos los controles del Tribunal de Cuentas".
Es cierto. Pero también es una trampa: la fiscalización del Tribunal de Cuentas se limita a trabajar con el material que le proporcionan los partidos, sin capacidad auditora real y sin posibilidades de acceder a las tripas ni a las fundaciones de los partidos.
Todos estos déficits son subrayados regularmente por el Consejo de Europa. La información que recibe el Tribunal de Cuentas es, además, reservada: nadie puede acceder ni siquiera al listado de proveedores de los partidos. El único órgano fiscalizador que lo permite es el de Galicia.

12 El patrimonio de los políticos, público

Propuesta: publicación del patrimonio completo de todos los cargos electos.
Dificultad: ninguna. Ya existe en Castilla-La Mancha.
Los expertos en corrupción consideran clave el acceso al patrimonio completo de los cargos públicos. Varias instituciones han dado pasos, pero de forma parcial.
La única excepción es Castilla-La Mancha, que ha optado por la máxima transparencia al respecto: publica en el Boletín Oficial el patrimonio completo todas las rentas, todas las inversiones, todos los bienes, todas las actividades de diputados y altos cargos, incluida la Presidencia.

13 Diputados a tiempo completo

Propuesta: impedir que los parlamentarios puedan tener un bufete privado.
Dificultad: ninguna. Una mayoría de partidos apoya la idea, pero no avanza.
Cualquier parlamentario puede compatibilizar hoy su actividad parlamentaria con un bufete privado y otras actividades remuneradas. Sólo tiene que decir que no supone conflicto de intereses. Más de 40 parlamentarios simultanean su actividad con negocios privados.
Que hay profundas lagunas lo ha puesto de manifiesto el caso Gürtel, que ha desvelado las actividades paralelas del exdiputado del PP e imputado Jesús Merino: según la Agencia Tributaria, entre 2002 y 2008 ingresó como parlamentario menos de 500.000 euros. En el mismo periodo, sus consultorías y las de su esposa sumaron 8,4 millones asesorando a empresas.

14 Políticos sin privilegios

Propuesta: eliminar privilegios en las pensiones de los diputados y fijar criterios claros para coches oficiales.
Dificultad: ninguna. La mayoría de partidos admite que hay que "racionalizar".
Cuando se recuperó la democracia, se acordó que los parlamentarios tenían derecho a percibir la pensión máxima con sólo ocho años cotizados. Y el argumento le pareció bien a todo el mundo: la represión franquista había impedido a muchos cotizar.
Pero han pasado más de 30 años y los parlamentarios que han votado ampliar de 15 a 25 años del cómputo para calcular las pensiones siguen disfrutando de aquella decisión.
Los expresidentes del Gobierno y, con variantes, de varias comunidades disfrutan de otro privilegio: una pensión vitalicia de 80.000 euros al año. La izquierda minoritaria la quiere eliminar cuando se perciben otras ganancias privadas importantes. José María Aznar percibió en 2010 ingresos superiores al millón de euros y Felipe González recibe, sólo de Gas Natural, 126.000 euros al año.
La decisión de UPyD de renunciar al coche oficial para sus concejales ha forzado el debate al respecto. Todos los partidos admiten que deberán "racionalizarse". Los expertos apuestan por fijar criterios objetivos.

15 Corrupción sin prescripción

Propuesta: eliminar la prescripción en los delitos de corrupción.
Dificultad: exige la reforma del Código Penal y de otras leyes orgánicas.
La mayoría de delitos de corrupción se han ido castigando cada vez con más dureza en el Código Penal. Y pese a ello muchos delitos acaban sin juicio porque ya han prescrito. Expertos como Víctor Lapuente, de la Universidad de Go-temburgo, sostienen que España lidera probablemente un ranking informal de delitos de corrupción que no se juzgan por haber prescrito.
Entre las causas, destaca la saturación de la Justicia y que aquí suele empezarse a investigar más tarde. Por ello, entre las medidas que sugieren algunos expertos en línea con DRY es que los delitos de corrupción no prescriban.

FOTO: FERNANDO SÁNCHEZ

16 Límites a los regalos

Propuesta: establecer que cualquier regalo superior a 50 euros no declarado sea considerado cohecho.
Dificultad: exige reformar el Código Penal.
Algunos de los mayores casos de corrupción que han estallado en España en los últimos años como Gürtel y Brugal tienen en su origen regalos a cargos electos. La clave para que sean considerados cohecho no depende de su valor, sino de que se regale en razón del cargo o a cambio de algo. Lapuente propone cortar por lo sano cualquier ambigüedad interpretativa e incluir en el Código Penal que todo regalo valorado en más de 50 euros no declarado en un hipotético registro que incluya la identidad del obsequiante sea considerado cohecho. Ahora no existe registro alguno, ni siquiera para los regalos a la Casa Real.

17 Algunos ERE, sin dinero público

Propuesta: las empresas con beneficios que inicien un ERE deberán pagar el paro de los despedidos.
Dificultad: exige una reforma legal ya encarrilada.
Ya estaba en las propuestas de DRY y la izquierda minoritaria llevaba tiempo peleándolo, pero el ERE anunciado por Telefónica con las plazas llenas ha acabado de inflamar a los indignados: la exigencia de que las empresas con beneficios que abran un expediente de regulación de empleo (ERE) tengan que costear el paro de los despedidos se ha convertido en emblema del 15-M y probablemente será su primera victoria tangible.
La demanda cuenta con un apoyo social tan alto que Telefónica ha replanteado el ERE, pese a tener la ley a favor: asumirá el paro de los despedidos que el Estado no abonará. El PSOE ha presentado una enmienda para que esta decisión ahora voluntaria sea obligatoria.

18 Dación en pago para la vivienda

Propuesta: que la entrega del piso cancele la hipoteca y la deuda con el banco.
Dificultad: exige la reforma de la Ley Hipotecaria, que se debatirá en una subcomisión del Congreso.
Otra de las demandas emblemáticas del 15-M es la dación en pago: que la entrega del piso cancele la deuda con el banco, como sucede en varios estados de EEUU.
En España, cuando hay desa-hucio, el banco se queda con el piso y el cliente tiene que seguir pagando. En este intercambio desigual, por el que se fija a cuánto asciende la deuda pendiente, el banco contabiliza el piso devuelto a un precio baratísimo: el 50% de la tasación. Y luego lo puede vender al precio que quiera.
La patronal ha advertido por carta al Gobierno de que la dación en pago supondría un gran perjuicio para el sistema financiero. Pero la presión social se están recogiendo 500.000 firmas para una iniciativa legislativa popular ha forzado la creación de una subcomisión parlamentaria.
Entre las propuestas de los expertos está asumir la dación en pago sin retroactividad, establecer ayudas para los afectados y elevar del 50% al 75% el porcentaje sobre el precio de la tasación cuando el banco se queda con el piso.

19 Registro anti-paraísos fiscales

Propuesta: establecer un registro de mínimos que ayude a seguir el hilo del dinero hacia paraísos fiscales.
Dificultad: cualquier iniciativa efectiva debe tener escala internacional.
Muchos expertos coinciden en que la salida de la crisis, el futuro del Estado del bienestar, la lucha contra la corrupción y la esencia misma de la democracia dependen en buena medida de hacer más difícil que el dinero llegue a los paraísos fiscales. Y pese a que ha habido avances por el empuje del G-20, queda mucho terreno por recorrer.
Los expertos insisten también en que las medidas, para ser efectivas, deben ser globales o al menos a escala europea. Y en este sentido van casi todas las propuestas de un reciente documento de la Fundación Alternativas elaborado por José Luis Escario: creación de una agencia mundial específica, establecer sanciones multilaterales contra los estados que no cooperen con unos mínimos que habría que redefinir al alza, etc. Pero el documento incluye una sugerencia que podría implantarse sin esperar a los demás: crear un registro de compañías mucho más exhaustivo que los existentes, que incluya información relevante para seguir la pista del dinero y haga menos opacas estas estructuras.

20 Tasa 'Tobin'

Propuesta: establecer una tasa para las transacciones financieras especulativas.
Dificultad: para que sea eficaz, debe adoptarse a escala internacional.
Hace ya 40 años que el premio Nobel de Economía James Tobin propuso una tasa mínima de apenas el 0,1% para las transacciones financieras especulativas. Y a finales de los noventa se creó una organización internacional, Attac muy presente en el Movimiento 15-M, que se fijó como prioridad impulsar una propuesta que desde hace años tiene resuelta ya cualquier dificultad técnica.
El G-20 ha amagado con impulsar tasas inspiradas en la propuesta de Tobin. Pero nada se ha llevado a la práctica.

21 Fiscalidad justa

Propuesta: recuperar los impuestos de patrimonio y de sucesiones y gravar más las sicav y los dividendos.
Dificultad: que, ante la libre circulación de capitales, baje la recaudación.
Todos los hijos del15-M han lanzado un grito para conseguir una fiscalidad más justa, que se desande el camino de los últimos años y vuelva a establecerse el objetivo de que paguen más los que más tienen. Hay varias posibilidades: recuperar el Impuesto sobre el Patrimonio (eliminado en 2008) y el de sucesiones (casi finiquitado en las comunidades donde gobierna la derecha), gravar más a las sicavel instrumento de inversión de los más ricos, que sólo tributa al 1% o tasar todos los dividendos: hoy están exentos de tributar 1.500 euros por contribuyente y año.
Muchos expertos creen que de una fiscalidad más justa va a depender la sostenibilidad del Estado del bienestar. E investigadores como Armin Schäfer han demostrado incluso que la desigualdad es el mayor factor de erosión de la democracia.
Quizá los acampados no lo han estudiado. Pero no hay duda de que lo saben.