Sonrisas de Bombay

martes, 24 de mayo de 2011

Veto a las manifestaciones

El Movimiento 15-M mantiene el pulso ante el veto a las manifestaciones

Los impulsores de la movilización acuerdan seguir durante la jornada de reflexión

Miguel González Madrid 19 MAY 2011 - 22:50 CET 




El Movimiento 15-M, ¡Democracia Real Ya!, Toma la Plaza, o cualquier otro nombre que adopte en el futuro, mantiene el pulso hasta el final. Ayer, sin esperar a que la Junta Electoral Central, reunida en el Congreso de los Diputados, a pocos metros de distancia de la Puerta del Sol, dictaminara sobre la legalidad de sus concentraciones, una asamblea multitudinaria y bulliciosa decidió por aclamación, con aplausos y agitar de manos en el aire convocar una manifestación para mañana, en plena jornada de reflexión, a pocas horas de la apertura de las urnas y, por tanto, en el momento más delicado del proceso electoral.
“No somos apolíticos, somos apartidistas”, proclamó uno de sus portavoces. El movimiento, dirigido por universitarios y jóvenes en paro o con empleo precario, al que han ido sumándose personas de todas las edades, no oculta que quiere influir en el rumbo político que tome España a partir del domingo, pero, asesorado por su gabinete legal y para evitar la acusación de violentar a los electores, anunció que no pedirá el voto para ningún partido. Ni siquiera el voto nulo o en blanco, como propugnan muchos de sus miembros.
En la acampada que ayer iba extendiéndose palmo a palmo por la plaza más emblemática de Madrid había abstencionistas activos y partidarios de ejercer su derecho al voto. Lo que les unía era su rechazo a los partidos mayoritarios y a su forma de entender la política. Incluso se negaron a aceptar la ayuda que les ofrecieron los sindicatos.
Conscientes de la indefinición de la que se les acusa, los jóvenes empezaron a esbozar un programa político, tan ambicioso como heterogéneo, en el que cabían desde la derogación de la reforma laboral y de las pensiones, hasta el cierre de las centrales nucleares o la supresión del Fondo Monetario Internacional. Paradójicamente, las demandas que parecían suscitar más consenso entre unos jóvenes de los que se presume su indiferencia hacia la política eran las relacionadas con la reforma de la ley electoral o la expulsión de los imputados de las candidaturas. Para dar continuidad a un movimiento que hasta ahora ha situado su horizonte temporal en el 22 de mayo, sus portavoces anunciaron que recogerán 500.000 firmas y llevarán al Parlamento una iniciativa legislativa popular sobre participación ciudadana en la política.
La asamblea de la Puerta del Sol no espera al dictamen de la Junta Electoral
A lo largo de la jornada, la Puerta del Sol fue una mezcla de asamblea de facultad, acampada de festival de rock y plató de televisión. “El mundo nos mira”, se decían unos a otros, mientras contemplaban con orgullo fotocopias de la primera página de The Washington Post, con una imagen panorámica de la concentración de Madrid. Miles de personas se acercaron al campamento improvisado, muchas por simpatía con sus demandas y otras movidas por la curiosidad de ver con sus ojos un fenómeno del que hablan todos los medios de comunicación.
A pesar de que todo el centro de la plaza está empapelado con carteles y pegatinas, es difícil encontrar alguna de un partido político o sindicato, ni siquiera de los grupúsculos que se hacen ver en las movilizaciones de la izquierda española.
¡Democracia Real Ya! renuncia a pedir el voto nulo o en blanco el domingo
Pese a su carácter aparentemente espontáneo y asambleario, el movimiento hace gala de una envidiable capacidad organizativa y un férreo sentido de la disciplina. Se aplica a rajatabla la ley seca, para evitar que la acampada acabe convertida en un macrobotellón, y se ha puesto en marcha un servicio de “cuidadores”, eufemismo referido a quienes se ocupan de garantizar el orden y la limpieza. Recelosos de cualquier protagonismo personal, el movimiento tiene 36 portavoces que se turnan entre sí para que ninguno lo capitalice ante la opinión pública. Tanto ese rasgo como otros parecen heredados de la vieja tradición anarquista; quizá por eso, uno de los pocos rostros conocidos que ayer podía verse en la asamblea callejera era el del filósofo Agustín García Calvo.
Víctima de su éxito, la página web de ¡Democracia Real YA! se colapsó ayer. Pero la protesta ha saltado ya del espacio virtual a las calles de más de 50 ciudades españolas -Barcelona y Granada entre las más numerosas, después de Madrid- y tres europeas: Londres, Berlín y Amsterdam.
Mientras los jóvenes que participan en el movimiento tratan de concretar qué es lo que quieren, los partidos políticos tradicionales no parecen muy seguros de qué hacer con ellos.
En declaraciones a Telecinco, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se refirió por primera vez a las movilizaciones. “Hay que escuchar, hay que ser sensibles, porque hay razones para que expresen ese descontento y esa crítica”, afirmó.
Por su parte, el vicepresidente y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que la policía busca “resolver los problemas y no crear más”, cuando se le preguntó por una intervención policial para desalojar por segunda vez a los concentrados en la Puerta del Sol. Rubalcaba sabe que nada aglutina y radicaliza tanto a un movimiento como que haya víctimas en sus filas. En la asamblea de ayer nada suscitó tanta unanimidad como la solidaridad con los detenidos tras los disturbios del pasado domingo.
“Si la policía viene a echarnos, nos iremos tranquilamente y volveremos a la mañana siguiente”, afirmó un portavoz. Por si acaso, se acordó crear una caja de resistencia para eventuales fianzas.

Reconstruir la democracia

Movimiento 15-M: los ciudadanos exigen reconstruir la democracia

La manifestación en 50 ciudades que el domingo reunió a un heterogéneo grupo de personas, del 'nini' al ejecutivo de una empresa internacional, con un adversario común: los políticos

Soledad Alcaide Madrid 17 MAY 2011 - 18:12 CET 


Por primera vez la sociedad civil española se ha organizado al margen de los cauces establecidos para protestar contra los políticos. Ocurrió ayer, domingo 15 de mayo, en más de 50 ciudades de toda España. Miles de personas convocadas por una organización de apenas unos meses de vida, Democracia Real Ya, a la que se sumaron unas 200 microasociaciones de todo tipo, se echaron a las calles para gritarles a los políticos que están hartos de ellos, que no sienten que les representen y que se han cansado de que a quienes eligen para protegerles, ni siquiera se molesten en escucharles.Y demostraron que a través de las redes, además de por las vías tradicionales, en un masivo boca a boca digital, es posible convocar a muchos, a gentes que no representan a nadie en concreto y a otras que sí, del nini (ni estudia, ni trabaja) al alto ejecutivo de una empresa internacional, pasando por los activistas de todo tipo de causas, pero en las que confluye un enemigo común: los políticos. Especialmente los del PSOE y el PP.
 “Allí estaban representados los que han estado hasta la fecha no ocupándose de la política”, explica Javier de la Cueva, abogado de 48 años especializado en Internet, activista contra el canon digital y la ley Sinde contra las descargas ilegales y uno de los defensores del movimiento No les Votes. “Fue toda la gente que no estaba en la política y que ahora quiere reincorporarse, gente de todo tipo que ha encontrado un consenso de mínimos”.
Fueron convocados por una pequeña asociación, de apenas unos meses de vida, Democracia Real Ya, que aglutina a gentes diversas, pero con un nivel de organización tan eficaz que pudieron sacar a las calles madrileñas un cordón de seguridad de 200 personas para evitar altercados o que tuvieron la visión de utilizar todos los trucos que permite Twitter para mantenerse como uno de los temas de conversación más populares del mundo durante todo el día. Y lo hicieron bajo la denominación común de 15-M o 15mayo.
Se inspiraron en las revoluciones árabes y, antes, en las revueltas de los estudiantes en Grecia por la crisis económica, cuenta uno de los integrantes de Democracia Real Ya, Iván Olmedo, de 22 años, estudiante de turismo en paro y que confiesa haber tenido todo tipo de trabajos precarios. Durante tres meses prepararon la manifestación, a la que fueron invitando a diferentes asociaciones y a cuya idea se fueron sumando personalidades de todo tipo a través de adhesiones en su web. También convocaron a través de las redes sociales y en asambleas locales. Casi sin ayuda y, desde luego sin ninguna repercusión mediática. Hasta el punto de que a la rueda de prensa para anunciar la manifestación, celebrada en el Ateneo de Madrid, solo fueron tres medios, entre ellos EL PAÍS. Hoy se los rifaban para tratar de averiguar quiénes eran.
“Cualitativamente es muy importante lo que ha sucedido”, admite Ramón Espinar, estudiante de 25 años que pertenece a Juventud sin futuro, la organización que hace un mes convocó otra gran manifestación para protestar por la precaria situación de una generación sin expectativas, y que pronto se sumó al movimiento 15-M. “Es la primera vez que la izquierda, fuera de los grandes partidos y de los sindicatos, y sin su apoyo, con una organización espontánea y ciudadana sale a la calle para escenificar la quiebra del modelo”, explica. “La gente está visiblemente cansada”.
Como ellos, todas las personas contactadas para este reportaje, que fueron a alguna de las manifestaciones celebradas ayer, creen que el movimiento es imparable y que irá a más porque recoge el hartazgo de mucha gente. En la organización aún están sorprendidos de lo que han conseguido -miles de personas en las calles en toda España y una gran repercusión en la prensa compitiendo con los expresidentes y Strauss-Kahn- y quieren ir con pies de plomo. Pero ya piensan en llevar las protestas a toda Europa y en mantenerse “como un foro donde pueda tener voz la sociedad civil”, como explica uno de sus portavoces, Fabio Gandara, abogado en paro de 26 años, que ha optado por opositar. “Y de una forma más organizada”.
“Esto estaba latente y no se ha querido ver, y a más que va a llegar”, advierte la periodista Rosa María Artal, prejubilada de Televisión Española, que lleva tiempo siguiendo los movimientos de renovación de la democracia y es coautora de un libro sobre ello, Reacciona. Insiste en recordar que en las primeras manifestaciones contra la guerra de Irak apenas había gente y acabó siendo una protesta masiva, también un día 15, pero de febrero de 2004, para subrayar que ese es el futuro que le augura al movimiento que el domingo salió a la calle. “Es terrible que la sociedad se organice por su cuenta y no quiera la firma de partidos ni de sindicatos”, asegura. “Porque las redes sociales han sido el fluido por donde se ha colado todo un movimiento civil”.
De su misma opinión es otro experto en las redes sociales, Enrique Dans, profesor de Sistemas de Información en IE Business School y uno de los más destacados activistas de No les Votes. “No hay alternativa, esto tiene que tener una continuación”, asegura. “Los partidos se han convertido en grandes empresas ineficientes y enormemente corruptas y la ciudadanía ya es consciente de esto y les  ha dicho: 'No nos representáis". Ahora, continúa, no hay vuelta atrás. “En los países árabes se canalizó contra los Gobiernos porque quien ejerce el poder no lo hace legítimamente, pero aquí tiene la situación de la gota malaya”.
Otro de los testigos fue el presidente de Coca Cola, Marcos de Quinto, según él mismo fue contando en su cuenta personal de Twiter, y que ha rechazado la invitación de este periódico para comentar su experiencia. A través de un portavoz, ha explicado que se encontró con la manifestación a la salida del Círculo de Bellas Artes, y que su impresión es que había una heterogénea representación de la sociedad: de las familias con niños a jubilados y jóvenes universitarios. De Quinto envió por Twitter algunas fotografías de las pancartas que más le llamaron la atención y afirmó: “Hoy vi el desamparo de gente huérfana de representación política, sin futuro laboral y que hasta cuando se echan a la calle se les silencia”.
“Para mí fue histórico”, afirma Ricardo Galli, de 45 años, socio fundador de Menéame y profesor de la universidad de las Islas Baleares. Él salió a la calle en Palma de Mallorca, donde vive, y donde asegura que es difícil reunir a un millar de personas para cualquier reclamación sindical. “Había 2.000 o 3.000”, asegura. Explica que lo que salió a la calle es el mismo descontento que desde hace tiempo llena las redes sociales. “Lo triste es cómo hemos llegado a esta situación, después de que todos los reclamos fueran ignorados: la crisis económica, la ayuda a los bancos o la ley Sinde”, concluye. Pero ayer se dio, en su opinión, un paso a la salida del túnel: “Fue un examen a lo que somos capaces de hacer desde las redes y creo que lo hemos sacado con nota”.

“Queremos recoger la indignación ciudadana”

Fabio Gandara es abogado en paro, de 26 años, metido a opositor por las circunstancias de la vida. También es uno de los portavoces de Democracia Real Ya, la organización que el domingo sacó a la calle a miles de ciudadanos para reclamar una nueva política.
Pregunta. ¿Cuál es el objeto de su protesta?
Respuesta. Aglutinar a toda la sociedad civil. Es el momento de dejar de lado todas las ideologías o intereses concretos y centrarnos en cosas que nos indignan. Nosotros denunciamos la falta de democracia real y la tendencia a un bipartidismo institucional, donde el nivel de corrupción en todos los estratos es escandaloso. Todas esas cuestiones unen a un numeroso grupo de personas.
P. ¿Se esperaban la repercusión que han tenido?
R. La verdad es que no. Íbamos viendo que había apoyo, pero no nos esperábamos tanta acogida, sobre todo en ciudades grandes como Madrid. Nuestros cálculos, con fotografías es que hubo más de 50.000 personas, aunque la delegación del Gobierno dice que eran entre 25.000 y 30.000. En cualquier caso es un éxito rotundo.
P. ¿Tienen pensado cómo van a canalizar este movimiento?
R. Por dos vías. Queremos recoger la indignación ciudadana de forma coordinada con otros países, para que los políticos de toda Europa vean que la globalización no es solo económica, sino también de las personas y las redes sociales. Ya hemos contactado con otros países como Islandia, Reino Unido, o Marruecos. Y en España queremos articularnos como un foro civil para que sirva de voz de la gente civil. Seguiremos sustentándonos en Internet, a través de las redes sociales y en modo asambleario y abierto en distintas ciudades.
P. ¿Cómo se financian?
R. Somos gente normal, sin mucha experiencia en movilizaciones, así que a través de financiación propia, colectas, venta de camisetas, donaciones… Esto es una cosa muy ciudadana.

Acampada en Valencia

Unos 300 simpatizantes del movimiento 15-M se congregan en Valencia

Los asistentes, en la plaza del Ayuntamiento, aseguran que no se irán hasta las elecciones

EP - Valencia - 17/05/2011

Unos trescientos ciudadanos se concentran en la plaza del Ayuntamiento de Valencia, donde han celebrado una asamblea para concretar acciones de protesta hasta el próximo domingo, 22 de mayo, día de las elecciones autonómicas y municipales. La idea de este colectivo es generar una "respuesta" en la sociedad y reivindicar un nuevo modelo político, económico y social.

Así lo ha explicado a los medios de comunicación uno de los representantes de este colectivo de ciudadanos "indignados", Juan Gorbea, que fue uno de los primeros en acampar el lunes para "proponer a la sociedad que haga algo, que se mueva y que se queje, ya que es el único poder que nos han dejado", ha criticado.
A su juicio, "los otros cuatro poderes están bastante cercenados; la libertad de expresión aparece y desaparece". En este sentido, ha comentado que "la única expresión real está en la calle, donde la gente puede juntarse en asambleas y decidir acciones de protesta para que los que están en el poder se den cuenta de que somos conscientes de que lo están haciendo muy mal".
Gorbea ha explicado que este movimiento tiene un punto, las elecciones del domingo, pero ha señalado que no sabe si este punto será "punto y seguido o punto y final". Hasta el domingo habrá siempre varias personas acampadas en la plaza e irán cambiando por turnos.

Este movimiento, como otros que han surgido en 36 ciudades de toda España, es independiente de la plataforma 'Democracia real YA' (DRY), que promovió las manifestaciones del pasado domingo y que, según ha aclarado la propia plataforma, apoya las acampadas espontáneas aunque no las ha convocado.
Según Gorbea, este colectivo acepta a otras plataformas, "todas son bienvenidas", pero ha explicado que no quiere que ninguna asociación "imponga" sus principios y ha asegurado que tampoco se pretende "decantar el voto de la gente a ningún lado", porque "no creemos en la política como solución, ni en ningún partido político; creemos en la calle y en los ciudadanos como la única manera real de legitimar nuestro propio poder, que se ha perdido", ha remarcado.

Acampada en Sol

Acampada juvenil en Sol en favor de "la dignidad frente al mercado"

Puesto en libertad uno de los 19 detenidos en la manifestación de jóvenes.- De los 24 arrestados, cinco eran menores de edad

EL PAÍS/S. SALEH - Madrid - 16/05/2011

Una treintena de personas acampa, desde anoche, en la Puerta del Sol para reclamar un cambio político, económico y social que de prioridad a la "vida y a la dignidad por encima de los intereses del mercado". Los jóvenes se congregaron a modo de protesta pacífica, después de la manifestación convocada ayer por la tarde en 50 ciudades españolas bajo el lema No somos mercancía de políticos ni de banqueros que acabó en Madrid con varios altercados.

Unas 20.000 personas, según fuentes policiales, marcharon pacíficamente de Cibeles a Sol, pero tras la lectura del manifiesto de la plataforma convocante Democracia Real Ya, unos 400 integrantes de grupos antisistemas y de ultraizquierda aprovecharon para enfrentarse con la policía. Eso se tradujo en disturbios por toda la zona de Gran Vía, la Puerta del Sol y la plaza de Jacinto Benavente. Los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP, más conocidos como antidisturbios) tuvieron que desplegarse una amplia área que iba desde la plaza de España hasta la red de San Luis. El resultado: 24 detenidos, cinco de ellos menores de edad, cinco contenedores quemados y siete heridos, entre ellos cinco policías nacionales.
Los jóvenes concentrados en Sol se han reunido esta mañana en una asamblea abierta, en la que no han dejado grabar a los medios de comunicación, para tomar las primeras decisiones en cuestiones de coordinación. Los participantes, que han elegido un sol amarillo como símbolo, quieren permanecer en la plaza hasta el domingo y planean organizar actividades durante los días que mantengan el campamento.
Tras desvincularse de cualquier asociación, los jóvenes han asegurado que no piden el voto para nadie y que se trata de un acto abierto, al que esperan que se vaya sumando gente. Sobre la manifestación de ayer, el grupo ha pedido la puesta en libertad sin cargos de los detenidos y, aunque condena la violencia, dice que la policía no midió sus fuerzas.
Uno de los 19 detenidos en los disturbios ya ha sido puesto en libertad mientras que el resto permanecen en el complejo policial de Moratalaz a la espera de que mañana pasen a disposición judicial y sean puestos en libertad, según han asegurado sus familiares. Ninguno de los arrestados, acusados de desorden público y daños al mobiliario urbano, tenía antecedentes ni pertenecía a ningún grupo concreto, ha informado la Jefatura Superior de la Policía. Los familiares han añadido que los acusados están divididos en celdas por parejas o tríos y que, al parecer, están sometidos a "altas medidas de seguridad con policías encapuchados".
Al respecto se han pronunciado hoy los candidatos a la alcaldía de Madrid de PP, PSM e IU, Alberto Ruiz-Gallardón, Jaime Lissavetzky y Ángel Pérez, respectivamente. En el debate online que han mantenido a través de la web de Europa Press, los tres han coincidido en que las protestas por la crisis deben articularse de forma democrática y Gallardón y Lissavetzky han incidido en su condena a los actos vandálicos. "Las razones que tuvieran los manifestantes las perdieron cuando la foto final de la misma son puñetazos a los policías y cristales rotos en la calle", ha dicho Gallardón.
IU, por su parte, ha dicho que "entiende perfectamente las causas que lo motivan" pero coinsidera que deben desembocar en "alternativas claras que se articulen democráticamente en la sociedad. Protestar sin alternativa es simplemente resistencialismo y eso no es suficiente", ha dicho Pérez. El candidato de IU a presidir la Comunidad, Gregorio Gordo, ha ido más lejos y ha pedido el voto a los jóvenes porque, ha señalado, IU es el instrumento útil para abrir las puertas de su futuro. También el PSOE se ha lanzado a la caza de votos entre los indignados.
En una entrevista digital en EL PAÍS, la presidenta de Madrid y candidata del PP a la reelección, Esperanza Aguirre, ha opinado que los grupos antisistema "debían presentarse a las elecciones". El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, ha dicho que comprende y comparte que haya "muchos indignados por la crisis", pero ha subrayado que no pueden tener una "actitud pasiva" ante las elecciones del 22-M. La crisis es "una injusticia", pero las personas indignadas "no pueden tener una actitud pasiva" porque quienes defienden la justicia social, como el PSOE, son los que dan "una mayor y mejor respuesta a esas preocupaciones que tienen esos ciudadanos", ha asegurado Blanco.

Indignados

La manifestación de 'indignados' reúne a varios miles de personas en toda España

El movimiento pacífico Democracia Real Ya convoca a los ciudadanos en cincuenta ciudades para demostrar que no son "mercancías en manos de políticos y banqueros"

EL PAÍS 15/05/2011

Bajo el lema "No somos mercancía de políticos ni de banqueros", miles de "desempleados, mal remunerados, subcontratados en precario, hipotecados" y, en general, jóvenes y mayores antisistema se echaron ayer a la calle para exigir "un cambio de rumbo y un futuro digno" y en protesta contra las "reformas antisociales" auspiciadas por Gobiernos "en manos de banqueros" que, dicen, imponen recortes de las condiciones laborales "en beneficio de los poderosos".

Las protestas se iniciaron simultáneamente en las distintas ciudades y fueron convocadas por la plataforma Democracia Real Ya a través de redes sociales de Internet. Fueron especialmente concurridas en ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga, Alicante o Valencia. En la capital de España los convocantes lograron llenar la céntrica plaza de Cibeles con gritos de "esta crisis no la pagamos", "no más corrupción, pasamos a la acción", "manos arriba, esto es un atraco", "PSOE-PP la misma mierda es" o "futuro de mierda, trabajo precario". La plataforma elaboró un manifiesto en el que muestra la preocupación e indignación de los ciudadanos por las consecuencias de la crisis económica y la respuesta política a la misma. "Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos. Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros...", resumen los convocantes de las protestas.
En ciudades como Barcelona, Mérida o Palma de Mallorca, los manifestantes reclamaron que los poderes públicos respeten derechos básicos "como la vivienda, el trabajo, la cultura, la salud, la educación, la participación política, el libre desarrollo personal y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz".

Los valencianos, al igual que los de otras ciudades, expresaron su hartazgo por las "reformas antisociales" y criticaron a "los bancos, que han provocado la crisis, suben las hipotecas y se quedan con las viviendas". En una comunidad tan marcada por la corrupción, Valencia, en la que la cúpula del PP que gobierna la Generalitat está imputada o vinculada a la trama corrupta Gürtel, los manifestantes pidieron cuentas al grito de: "Corruptos del mundo, venid; delitos veréis prescribir",
Barcelona también logró reunir a varios miles de personas, que llenaron la plaza de Cataluña: "¡No somos una mercancía!", se quejaban. Unos 1.500 jóvenes alicantinos pidieron, por su lado, "el banquillo" para "la banca", y clamaron contra los efectos de la crisis: "Esto no es una crisis, es una estafa". En las distintas protestas hubo llamamiento a los traseúntes para que se unieran a las protestas: "No nos mires, únete", se oía decir.

El movimiento pacifista convocante de las protestas nació a comienzos de abril en la universidad y consiguió despertar a muchos jóvenes con el lema "sin casa, sin curro, sin pensión y sin miedo". Los organizadores se mostraron satisfechos con el seguimiento de las protestas.
24 detenidos en Madrid
En Madrid, la manifestación partió de Cibeles y terminó en Sol con la lectura del manifiesto de la plataforma. La protesta en la capital, a la que acudieron unas 20.000 personas, según fuentes policiales, degeneró una vez terminada la marcha en disturbios por el distrito de Centro, 24 detenidos, cinco contenedores quemados y siete heridos, entre ellos cinco policías nacionales. Unos 400 antisistema se encargaron de poner en jaque a los antidisturbios.
El movimiento, que nació hace tres meses en Internet, tomó ayer la vía pública. Los seguidores de su página de Facebook decidieron dejar la red y mostrar su indignación en las calles. Ana Betteschen fue una de las que salieron a protestar y lo hizo llevando a su hija pequeña de la mano. "Como no se consigue nada es quedándose en casa", aseguraba Betteschen, que añadía que las razones que la movían a protestar era que esta crisis la están pagando justos por pecadores. Mientras Betteschen explica sus razones para acudir, la multitud discurría por la calle Alcalá coreando consignas como "España en pie, una Islandia es" o "el pueblo unido jamás será vencido".

"Tengo dos carreras y lo único que me ofrecen es un trabajo de 5.000 euros brutos al año", explicaba Ana Sierra, de 26 años y licenciada en Historia y Documentación, que también acudió para mostrar su descontento. "Es un sentimiento de indignación. Nos formamos, nos esforzamos y ahora nuestra única posibilidad es emigrar. Estamos condenados a vivir precarios", añadía.
Más de 400 asociaciones se adhirieron a la convocatoria. Entre ellas Ecologistas en Acción, ATTAC, Juventud Sin futuro o la asociación nacional de parados.Chema Ruiz, portavoz de la Plataforma de afectados por la hipoteca, que también apoyaba la protesta, comentaba que "razones para salir a la calle tenemos todos". Ruiz explicaba que en su caso, le iban a embargar su vivienda por no poder pagar la hipoteca y que además habían tasado su piso en la mitad de lo que él pagó al comprarlo. Por lo que salía a la calle porque esperaba un futuro mejor para su hija de siete años. En la Puerta del Sol, usando un camión como escenario, varios portavoces leyeron un manifiesto. "Somos personas normales y corrientes", comenzaba diciendo el texto. "Todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social", continuaba para acabar detallando que juntos están convencidos de poder cambiarlo. Fabio Gándara, abogado de 26 años, es uno de los organizadores que han estado desde el comienzo del movimiento. "Creemos que ha sido un éxito", aseguraba ayer y añadía que la plataforma seguirá activa después de la manifestación.
Carlos Taibo, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Madrid, fue uno de los encargados de participar en el acto final. En su intervención criticó a los dirigentes que en su opinión llevan años adorando al dios de la competitividad. "Cualquier persona sabe en que se han traducido entre nosotros las ganancias en materia de competitividad. Para la mayoría salarios cada vez más bajos, jornadas cada vez más prolongadas, derechos sociales que retroceden, precariedad por todas partes", dijo Taibo que afirmó que las principales víctimas de esto son los jóvenes, las mujeres y los inmigrantes.
Unos 400 integrantes de grupos antisistemas y de ultraizquierda aprovecharon que la manifestación había concluido para enfrentarse con la policía. Eso se tradujo en disturbios por toda la zona de Gran Vía, la Puerta del Sol y la plaza de Jacinto Benavente. Los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP, más conocidos como antidisturbios) tuvieron que desplegarse una amplia área que iba desde la plaza de España hasta la red de San Luis.

Los antisistemas quemaron en cuestión de minutos cuatro contenedores de basura y papel en las calles de Valverde, Mesonero Romanos, Carretas y Tirso de Molina, además de destrozar mobiliario urbano y marquesinas de autobús. También hirieron a dos personas ajenas a la protesta. Una recibió un golpe en la cabeza y otra, un turista que pasaba por la zona, resultó contusionado de carácter leve. En la refriega también sufrieron lesiones menos graves cinco antidisturbios.
En la plaza de Callao se realizó una protesta pacifíca en formna de sentada. Un centenar de personas se sentaron en la plaza mientras coreaban consignas como "estas son nuestras armas" y levantaban las manos vacías. Finalmente los antidisturbios acabaron marchándose. En ese momento, la sentada se trasladó hasta la Gran Vía, donde cortaron la calle. Al cortar la vía los manifestantes, que seguían protestando de forma pacífica, fue cuando la policía intervino. "En vez de levantarnos, nos han sacado por la fuerza", explicaba Julio, un estudiante de 21 años. "Sin previo aviso se han lanzado a cargar contra la gente que estaba sentada en la calle", explicaba Seth, un joven de 32 años que estaba viendo lo que ocurría desde la acera.
Durante los altercados hubo carreras, lanzamientos de pelotas de goma y cargas policiales para dispersar a los antisistemas. Al final hubo 24 detenidos que serán acusados de lesiones, desórdenes y atentado contra agente de la autoridad, entre otros delitos. La normalidad regresó hacia las once de la noche.
Información elaborada por Marta Garijo y F. J. Barroso (Madrid), Jesús García (Barcelona), Neus Caballer (Valencia), Ezequiel Moltó (Alicante) y María Fernández Lago (Galicia).

“sin casa, sin curro y sin miedo”

Miles de ciudadanos “sin casa, sin curro y sin miedo” exigen “un futuro digno”

Los asistentes a las numerosas protestas convocadas por toda España se niegan a ser las víctimas de la crisis económica

EL PAÍS Madrid 16 MAY 2011 - 23:43 CET

Miles de “desempleados, mal remunerados, subcontratados en precario, hipotecados” y, en general, jóvenes y mayores antisistema se echaron ayer a la calle en al menos 50 ciudades españolas para exigir “un cambio de rumbo y un futuro digno” y en protesta contra las “reformas antisociales” auspiciadas por Gobiernos “en manos de banqueros” que, dicen, imponen recortes de las condiciones laborales “en beneficio de los poderosos”.


Las protestas se iniciaron simultáneamente ayer tarde en las distintas ciudades y fueron convocadas por la plataforma Democracia Real Ya! a través de redes sociales de Internet. Fueron especialmente concurridas en ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga, Alicante o Valencia. En la capital de España los convocantes lograron llenar la céntrica plaza de Cibeles con gritos de “esta crisis no la pagamos”, “no más corrupción, pasamos a la acción”, “manos arriba, esto es un atraco”, “PSOE-PP la misma mierda es” o “futuro de mierda, trabajo precario”.
La plataforma elaboró un manifiesto en el que muestra la preocupación e indignación de los ciudadanos por las consecuencias de la crisis económica y la respuesta política a la misma. “Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos. Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros...”, resumen los convocantes de las protestas.
En ciudades como Barcelona, Mérida o Palma de Mallorca, los manifestantes reclamaron que los poderes públicos respeten derechos básicos “como la vivienda, el trabajo, la cultura, la salud, la educación, la participación política, el libre desarrollo personal y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz”.

 
Miles de ciudadanos se manifiestan por las calles de Valencia, convocados por el movimiento / KAI FÖRSTERLING (EFE)
Los valencianos, al igual que los de otras ciudades, expresaron su hartazgo por las “reformas antisociales” y criticaron a “los bancos, que han provocado la crisis, suben las hipotecas y se quedan con las viviendas”. En una comunidad tan marcada por la corrupción, Valencia, en la que la cúpula del PP que gobierna la Generalitat está imputada o vinculada a la trama corrupta Gürtel, los manifestantes pidieron cuentas al grito de: “Corruptos del mundo, venid; delitos veréis prescribir”.
Barcelona también logró reunir a varios miles de personas, que llenaron la plaza de Cataluña: “¡No somos una mercancía!”, se quejaban. Unos 1.500 jóvenes alicantinos pidieron, por su lado, “el banquillo” para “la banca”, y clamaron contra los efectos de la crisis: “Esto no es una crisis, es una estafa”. En las distintas protestas hubo llamamiento a los traseúntes para que se unieran a las protestas: “No nos mires, únete”, se oía decir.
El movimiento pacifista convocante de las protestas nació a comienzos de abril en la universidad y consiguió despertar a muchos jóvenes con el lema “sin casa, sin curro, sin pensión y sin miedo”. Los organizadores se mostraron satisfechos con el seguimiento de las protestas.

 

La banca ética

Triodos Bank

http://www.triodos.es/es/particulares/

Charlas:

PONENCIA DINERO Y ÉTICA: PRESENTE Y FUTURO DE LA BANCA ÉTICA
Organiza:
Alteris, Foro de debate y opinión
Día y hora: viernes 15 de abril, 19.00 horas
Lugar: Casa de la Cultura (C/ Escuelas Pías 4), Alzira, Valencia
Ponente: Joan Antoni Melé, subdirector general de Triodos Bank
Entrada libre 

BIOCULTURA VALENCIA 2011
Organiza:
Asociación Vida Sana
Días y horas: 4, 5 y 6 de marzo, de 9:00 a 20:00 horas
Lugar: Stand 132, Feria Valencia (Avda. de las Ferias s/n), Valencia
Participa: Triodos Bank

PONENCIA DINERO Y CONCIENCIA: BANCA ÉTICA
Día y hora:
sábado 5 de marzo, 12:30 horas
Lugar: Auditorio de la Feria Valencia (Avda. de las Ferias s/n), Valencia
Ponente: Joan Antoni Melé, subdirector general de Triodos Bank
Más información 
 
PONENCIA: DINERO Y CONCIENCIA
Organiza:
Rotary Club Valencia
Día y hora: jueves 3 de marzo, 19:30 horas
Lugar: Salón Hotel The Westin Valencia (C/ Amadeo de Saboya 16), Valencia
Ponente: Joan Antoni Melé, subdirector general de Triodos Bank

PONENCIA: EDUCACIÓN EN VALORES, BASE DE UNA NUEVA ECONOMÍA
Organiza:
Universidad de Valencia
Día y hora: jueves 3 de marzo, 12:00 horas
Lugar: Sala Sánchez Ayuso, Facultad de Economía, Universidad de Valencia
(Avda. Tarongers s/n), Valencia
Ponente: Joan Antoni Melé, subdirector general de Triodos Bank