Sonrisas de Bombay

viernes, 9 de septiembre de 2011

Peleles en el Congreso

Peleles en el Congreso

Ayer todas las ediciones on-line de los periódicos (y hoy las de papel) pusieron el centro de sus informaciones en las declaraciones de patrimonio de diputadores y senadores. El morbo cundió de lo lindo, no sólo en los puestos de cabeza con el millonario Rubalcaba o el 'cuasi agente inmobiliario' Rajoy, sino también en los de abajo, como la 'joyera' canaria Pilar González (PP). Una de las primeras reflexiones: sus señorías contribuyeron a la cultura del ladrillo como el que más, pues no son pocos los que tiene más de dos inmuebles (con Alborch (PSOE) como 'la pozera' del hemiciclo, con 10 propiedades)

Y por la noche, como un jarro de agua fría, llegó Celia Villalobos (PP), exigiendo que esta transparencia se traslade también no sólo al resto de la función pública con la adición de secretarios de Estado o jueces sino, además, al sector privado, incorporando a consejeros delegados o, incluso, a los periodistas: "Yo quiero transparencia total e igual que me la exijen a mi la quiero para el cuarto poder, el poder judicial, el poder económico...".
 

Curiosa reflexión sin duda. Pero más curiosa me parece aún la argumentación que se esconde detrás:
"
¿Usted se cree que el diputado 19 por Madrid o Málaga tiene algún poder en la toma de decisiones?".
O, dicho de otro modo, que esta democracia nuestra que tanto han defendido políticos como Villalobos cuando el Movimiento 15M la cuestionó, sencillamente, no funciona. Las declaraciones de anoche de Villalobos son gravísimas, pues rebajan a la categoría de pelele a los diputados elegidos democráticamente para representar la soberanía popular.

Que el morbo por saber cuánta pasta han amasado los políticos en los últimos años no nos hagan obviar la reflexión de la diputada del PP. Personalmente, más que la cantidad de dinero y propiedades que tienen los políticos, me interesa cómo la han obtenido y con esa declaración de patrimonio no tenemos ni idea al respecto. Es más, si de veras funcionara este sistema democrático que tanto defienden quienes más tajada sacan de él, jamás habría sido necesario este ejercicio de transparencia, pues los casos de corrupción política nunca habrían inundado los tribunales.


¿Que los periodistas debemos hacer una declaración de nuestro patrimonio porque, según Villalobos, recibimos ayudas del Estado y subvenciones? Bueno, para eso están las auditorías a las empresas editoras, que son las que han de rendir cuentas. Todo lo demás, es entrar en el ámbito privado y, por tanto, en arenas movedizas que pueden enfangar a quien las aborde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario