REDES CRISTIANAS

Benedicto, así no queremos que vengas


Viñeta de José Luis Cortés sobre la próxima visita de Benedicto XVI a España
Benedicto XVI, así no queremos vengasLa celebración en Madrid en agosto de 2011 de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), con la presencia del papa Benedicto XVI, ha iniciado desde hace unos meses el proceso de preparación de un evento masivo y de gran impacto mediático.
La información que se va conociendo a través de los medios de comunicación y de la página web de la Jornada referente a lo que se está planificando y, sobre todo, a la financiación y al origen de los recursos que se van a emplear, llevan a reflexiones e interrogantes que muchas personas y grupos ya se están haciendo y que serán más frecuentes conforme se acerque la fecha. Hay quien piensa que no es lógico gastarse tanto dinero en un viaje del papa como éste en medio de la crisis que estamos atravesando. Otros ven en la celebración que se está preparando una consolidación de los privilegios de la Iglesia católica en un Estado aconfesional como el nuestro.
Los colectivos autores de este blog (www.iglesiadebasedemadrid.org y www.redescristianas.net) formamos parte de la Iglesia católica y entre nuestros signos de identidad está la apuesta por una iglesia plural y participativa en una sociedad diversa y democrática.
Como se pondrá de manifiesto en este espacio, los mensajes oficiales que se están transmitiendo desde la organización de la JMJ no nacen del consenso que habría sido necesario entre todos los sectores de la Iglesia en España.
Ello nos ha llevado a considerar que la celebración de la JMJ 2011 es una ocasión propicia para hacer oír nuestra voz con un doble objetivo: en primer lugar, recoger y estructurar por escrito los planteamientos que tenemos sobre las visitas de los papas, las jornadas de la juventud y de fondo una cuestión clave: la figura del papa en la Iglesia católica. En segundo lugar, ofrecer una oportunidad a católicos y no católicos para que reflexionen, a la vista de los interrogantes que planteamos y las propuestas que hacemos, sobre sus propias opiniones ante el evento que se va a celebrar en agosto de 2011.



EUROPA LAICA

El Estado no debe actuar como recaudador de la Iglesia Católica con la declaración del IRPF

Documento con fecha miércoles, 16 de febrero de 2011. Publicado el domingo, 12 de junio de 2011.
Autor:
laicismo.org.
  EUROPA LAICA. Comunicado de prensa. Madrid, 16 de febrero de 2011
Tras conocer los datos presentados ayer por la Conferencia Episcopal Española sobre lo que ha recaudado en el IRPF, la asociación estatal Europa Laica declara lo siguiente:

  • El Estado no debe actuar como recaudadorde la Iglesia Católica ni de ninguna otra confesión religiosa, y menos aún detrayendo fondos de la “caja común” del Estado.

  • El actual sistema de asignación tributaria conculca el artículo 31 de la Constitución, que indica todos los ciudadanos deben contribuir al sostenimiento de los gastos públicos en condiciones de igualdad. Quienes marcan la casilla de la Iglesia Católica o la de fines sociales en la declaración del IRPF reducen su aportación al Estado en un 0,7%. Quienes señalan ambas casillas incluso reducen su aportación en un 1,4%.

  • La propia existencia de una casilla en la declaración del IRPF para la Iglesia Católica refleja el apoyo del Estado a esa confesión y la discriminación para ateos, agnósticos, indiferentes y creyentes de otras religiones. El Estado vulnera así el artículo 14 de la Constitución, que establece que todos los españoles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna.

  • La Iglesia Católica dedicará parte de los recursos obtenidos a sufragar costosas campañas para promover la represión sexual, la discriminación por razón de género u orientación sexual, contra la libertad de la mujer para decidir sobre su maternidad, contra los avances científicos para mejorar las condiciones de vida y de salud, o contra la eutanasia y la muerte digna, muchas veces en contra de leyes aprobadas por el Parlamento.

  • Los cerca de 250 millones de euros recaudados por los obispos son sólo una pequeña parte de los fondos que el Estado deriva hacia la Iglesia Católica, que Europa Laica estima en más de 7.000 millones de euros: subvenciones a colegios concertados religiosos, profesores de religión, sostenimiento de su patrimonio inmobiliario y artístico, capellanes en hospitales, cárceles y ejército, etc.

  • Europa Laica rechaza la casilla de asignación tributaria a fines sociales, porque aproximadamente un 40% de lo que se recauda por este concepto se entrega a organizaciones y fundaciones católicas; de ahí que la jerarquía católica anime a marcar ambas casillas. Los fines sociales que puedan cubrir las ONG son de tal importancia que deben ser financiados directamente por el Estado, sujetos a control del Parlamento y sin depender de los vaivenes recaudatorios.

  • Los fieles deben financiar de forma directa el culto y el clero de sus confesiones religiosas.


AMAL

MANIFESTACIÓN "CON NUESTROS IMPUESTOS AL PAPA CERO"


La visita que el Papa realizará a Madrid el próximo agosto con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) costará 50 millones de euros, un impor­te que algunos consideran "es­candaloso", Así lo expresa el manifiesto De mis impuestos, al Papa cero, respaldado por más  80 co­lectivos entre los que hay aso­ciaciones laicas, grupos ateos, colectivos LGTH (Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexua­les), miembros de la Iglesia de base de Madrid, grupos cristia­nos y de izquierdas. Según los firmantes, el Gobierno contribu­ye "con 25 millones de euros" y exenciones a las empresas cola­boradoras. Los organizadores de la JMJ aseguran que la jorna­da se financia en un 70% con aportaciones de los peregrinos y en un 30% de empresas y par­ticulares, y que el Estado, Ayun­tamiento y Comunidad ceden espacios y pagan las facturas del agua y de la luz.

PILAR ALVAREZ Madrid. El país
El primer encuentro fue hace tres meses. Ya se conocía la visi­ta del Papa a Madrid —dentro de la Jornada Mundial de la Juven­tud (JMJ) del 16 al 21 de agos­to—, pero les llamó la atención el respaldo. "Se habían sumado ocho ministerios, desfilará la Le­gión, se cederán centros escola­res e instalaciones públicas... Nos pareció demasiada parafernalia". Francisco Delgado, presi­dente de Europa Laica, se reunió con responsables de Cristianos de Base y de la Asociación Madri­leña de Ateos y Librepensadores (AMAL). Querían mostrar "el re­chazo al apoyo institucional y al gasto desmedido" de la visita.
El resultado es el manifiesto De mis impuestos, al Papa cero, respaldado por 45 colectivos en­tre los que hay asociaciones lai­cas, grupos ateos, colectivos LGTB (Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales), miembros de la Iglesia, de base de Madrid, grupos cristianos y de izquierdas.
El punto de partida es el gas­to del evento, valorado en 50 mi­llones por la organización. Los firmantes ven "escandaloso" ese importe y aseguran que el Go­bierno contribuye "con 25 millo­nes de euros" y exenciones a las empresas colaboradoras, Una portavoz de la JMJ asegura que la jornada se financia en un 70% de las aportaciones de los pere­grinos y un 30% de empresas y particulares y que las Adminis­traciones (Estado, Ayuntamien­to y Comunidad de Madrid) cola­boran con la cesión de espacios y pagando las facturas del agua y de la luz. La portavoz destaca que se prevé una inyección eco­nómica de más de 100 millones durante la visita, en la que se espera a más de un millón de peregrinos.
Los firmantes ultiman un concierto y una manifestación de protesta

Los firmantes critican la "des­viación de recursos públicos pa­ra fines privados" y creen que "entra en contradicción con las duras restricciones en el gasto público y prestaciones sociales" por la crisis.
En el escrito acusan a Bene­dicto XVI de intentar "reconquistar un país que ve alejarse de sus propuestas morales y religio­sas" y piden que sea un encuen­tro de "carácter privado". Para estas asociaciones es "contra­rio" a un Estado democrático" mezclar "asuntos del Estado y asuntos religiosos" o "las institu­ciones que representan a todos los ciudadanos con eventos que solo conciernen a una parte".
También arremeten contra lo que estiman una "injerencia" del papa Benedicto XVI en asuntos de política interna, como las le­yes del matrimonio gay o el dere­cho a una muerte digna. España no "le permitiría a ningún jefe de Estado la injerencia, incesan­temente repetida por el Papa y la jerarquía católica en este tipo de asuntos", apostillan en el texto. Tras hacer público el comuni­cado, prevén más actos de pro­testa. El 13 de agosto quieren or­ganizar un concierto para jóve­nes en Rivas Vaciamadrid o en San Fernando de Henares, gober­nados por Izquierda Unida. "Pe­diremos a los asistentes que va­yan disfrazados de personajes de cuento o de sacerdotes", expli­ca Luis Vega, presidente de AMAL. También han convocado una manifestación el 17 de agos­to, el día previo a la llegada de Benedicto XVI a Madrid. "La ha­remos antes de que esté en Ma­drid para que no parezca una confrontación", concluye Vega. El recorrido terminará en la Puerta del SOL 






 
DE MIS IMPUESTOS, AL PAPA CERO
                                                                                  Madrid, 29 de julio de 2011
A la opinión pública. A los medios de comunicación
REPLICA A ESPERANZA AGUIRRE, POR RECOMENDAR A LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO QUE NO SE AUTORICE UNA MANIFESTACIÓN CIUDADANA, PACÍFICA Y LEGÍTIMA
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, declaró ayer 28 de julio, en su última rueda de prensa, antes de irse de vacaciones “que esperaba que la Delegación del Gobierno no autorizara la manifestación anti-papa” prevista para el 17 de agosto en Madrid.
Con este comentario la presidenta Aguirre muestra su lado más antidemocrático. Pero, además, demuestra una cierta incultura general, ya que o le han informado mal o no se ha enterado de que la manifestación convocada por más de 140 plataformas y organizaciones políticas, sindicales y sociales de todo el Estado, con una representación de varios millones de ciudadanas y ciudadanos, “no es antipapa”, sino que lo que tratamos de mostrar es una opinión diferente y respetable, porque no queremos que se gaste dinero del erario público para ese evento privado; porque no deseamos que a Benedicto XVI se le trate con honores de Estado, ya que se trata de una visita privada y pastoral; porque deseamos que se eliminen los enormes privilegios de los que goza la iglesia católica oficial y porque deseamos prevenir a los poderes públicos de posibles injerencias del Papa y otros clérigos en leyes y normas democráticas aprobadas por el Parlamento del Estado, como han hecho en recientes y anteriores visitas.
Al igual que la Conferencia Episcopal ha recibido el máximo apoyo institucional para este evento privado religioso (de una forma que no compartimos). Otras ciudadanas y ciudadanos, de las más diversas creencias y convicciones, nos deseamos manifestar el 17 de agosto, con todo respeto por todas las ideologías (religiosas o no) que sean respetuosas con la Ley y con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, para mostrar públicamente nuestra legítima opinión, por mucho que no guste a “otros” y deseamos hacerlo, sin boatos ni costos para el Estado, de forma testimonial, ya que nos avalan las leyes, la Constitución y el Estado de Derecho.
Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores
Europa Laica
Redes Cristianas
… en representación de más de 140 entidades, plataformas y asociaciones de todo el Estado

 
“DE MIS IMPUESTOS, AL PAPA 0”
ANTE LA VISITA DEL PAPA A LA
“JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD CATÓLICA”
EN MADRID (AGOSTO 2011)

A pocos meses de las visitas a Santiago y Barcelona, el Sr. Ratzinger -Benedicto XVI para los católicos-, porfiando en su idea de “reconquistar” un país que ve alejarse de sus propuestas morales y religiosas, vuelve ahora a Madrid.

Desde el punto de vista del laicismo y de la democracia, nada habría que objetar a la reunión de un pastor espiritual con sus seguidores. Es evidente que, a pesar de la ambigüedad calculada de la convocatoria, la “Jornada mundial de la juventud” del próximo mes de agosto en Madrid pretende congregar a miles de jóvenes católicos en torno a las enseñanzas del papa. Un acto que, cualquiera que sea su dimensión, no deja de tener carácter privado, como privadas son las creencias y sus manifestaciones.

Lo que sí es contrario a un Estado democrático que se declara aconfesional es mezclar los asuntos del estado y asuntos religiosos, los intereses generales con los intereses privados, las instituciones que representan a todos los ciudadanos con eventos que sólo conciernen a una parte, en este caso, a quienes comparten unas determinadas convicciones religiosas.

Por eso, resulta escandaloso que el Gobierno contribuya con 25 millones de euros -es decir, con dinero de los impuestos de todos- a la visita del papa y a la celebración de un acto confesional, a la vez que concede exenciones fiscales a las grandes empresas que han comprometido otros 25 millones. A ello hay que añadir otros muchos más que están dispuestos a aportar tanto Gobierno central como Ayuntamiento y Comunidad de Madrid sufragando otros gastos con la cesión gratuita de numerosos servicios públicos (personal funcionario, visados, transportes, fuerzas de seguridad, utilización de espacios públicos como polideportivos, colegios e institutos, etc.).

Esa desviación de recursos públicos para fines privados tiene especial gravedad en un momento en que tanta generosidad para con la jerarquía católica (que ya recibe por distintas vías en torno a los 10.000 millones de euros anuales) entra en contradicción con las duras restricciones en el gasto público y prestaciones sociales que todos estamos sufriendo bajo pretexto de la crisis económica.

Del mismo modo, es inaceptable que en ese acontecimiento de carácter privado se impliquen y participen autoridades y cargos oficiales, que estarían en su derecho de hacerlo a título personal, pero nunca en representación de las funciones públicas que desempeñan en nombre del conjunto de los ciudadanos.

En este caso no vale el subterfugio de que son gastos y honores debidos a un jefe de Estado. El papa Benedicto XVI no viene en representación de los escasos habitantes del Vaticano que, por otra parte, nada tiene que ver ni por su origen ni por su configuración con un verdadero Estado democrático y de derecho. Si viene a reunirse con sus adeptos en función del liderazgo espiritual que ellos en exclusiva le reconocen, en modo alguno procede el trato oficial y de privilegio dispensado por las Administraciones Públicas. Un trato que, evidentemente, no conceden a convocatorias promovidas por ciudadanos de otras creencias o convicciones ideológicas.

Tampoco se le permitiría a ningún jefe de Estado la injerencia, incesantemente repetida por el Papa y la jerarquía católica, en asuntos políticos internos como son las propias leyes que un país se da de forma democrática (educación pública, laica, derecho a la propia sexualidad y control de la reproducción, modelos de matrimonio y familia, derecho a una muerte digna, etc.). Pues no se limitan a dar consejos morales a sus fieles, cosa legítima, sino que pretenden convertir sus particulares visiones de la moral y de la sociedad en normas obligatorias para todos.

Por eso, las personas y organizaciones abajo firmantes, manifestamos nuestro rechazo a la confusión y connivencia de las instituciones públicas con una actividad de eminente carácter privado y confesional. Llamamos a todos los ciudadanos que, con independencia de sus convicciones personales, reivindican un marco de convivencia en igualdad de derechos, a organizar actos en defensa de la democracia y laicidad del Estado y  dirigirse a las distintas Administraciones Públicas para exigirles que obren en consecuencia y dejen de otorgar privilegios propios de épocas pasadas y herencias antidemocráticas.
*NO A LA VISITA  DEL PAPA FINANCIADA CON EL DINERO DE TODOS.
*SEPARACIÓN DEL PODER CIVIL Y DEL RELIGIOSO.
*DEFENSA DE LOS DERECHOS DEMOCRÁTICOS, FRENTE A LA INJERENCIA CONFESIONAL.